Homenajes en EE.UU. y denuncias llegando al décimo aniversario de la guerra de Irak
Hacia diez años, el entonces mandatario de EE.UU., el republicano George W. Bush, anunció en un breve discurso a la nación el inicio de ataques selectivos contra Irak.


Organizaciones de derechos humanos y veteranos en contra de la guerra pidieron hoy ante la Casa Blanca responsabilidades a Estados Unidos por el impacto de la intervención de Irak, cuando se cumple el décimo aniversario de una invasión que apenas se ha conmemorado a nivel oficial. Hacia diez años, el entonces mandatario de EE.UU., el republicano George W. Bush, anunció en un breve discurso a la nación el inicio de ataques selectivos contra Irak destinados a acabar con el régimen del presidente Sadam Husein. Así comenzó una polémica guerra considerada "ilegal" por las organizaciones de derechos humanos y obviada por el Gobierno y las instituciones oficiales estadounidenses, que han preferido mantener la discreción en esta efeméride. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el secretario de Defensa, Chuck Hagel, rindieron tributo en sendos comunicados a los más de 4.000 militares estadounidenses muertos y los 32.000 heridos durante "una de las guerras más largas", cuyo sacrificio, según el mandatario, dio al pueblo iraquí "la oportunidad de forjar su propio futuro después de muchos años de penurias". El secretario de Defensa recordó a los militares y civiles iraquíes que "fueron abatidos en el fuego cruzado" y aquellos que "siguen luchando para asegurar y gobernar su nación", al tiempo que mostró el deseo de Estados Unidos de continuar apoyando sus esfuerzos para lograr una nación "pacífica, segura, libre y próspera". Para los activistas, aunque las últimas tropas estadounidenses abandonaron Irak en diciembre de 2011, la guerra sigue para los que están sufriendo sus consecuencias y piden que Estados Unidos se haga responsable de una invasión que comenzó con el argumento falso de que Husein ocultaba armas de destrucción masivas. En un acto frente a la Casa Blanca, las organizaciones Veterans Against the War, Center for Constitutional Rights, junto con las iraquíes Women''s Freedom (OWFI) y Federeation of Workers Councils and Union, presentaron la iniciativa "Right to heal" ("Derecho a Curar"), con la que pretenden lograr una restitución de daños. "El Gobierno estadounidense trató de justificar la guerra diciendo que podían traer la democracia a nuestro país. En vez de eso, trajeron violencia y una división más sectaria", lamentó la iraquí Yanar Mohammed, presidenta y cofundadora de la OWFI. El Center for Constitutional Rights anunció que introdujo, en nombre de estas organizaciones, una petición ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que se celebre una audiencia temática sobre el "impacto humano" de esta guerra con testimonios de veteranos y de iraquíes que la sufrieron. Con esta acción buscan un diálogo abierto sobre los crímenes de guerra, la violencia sexual y los daños a la salud pública que causaron los bombardeos, así como dar recomendaciones al Gobierno para la "reconciliación" y la "reparación" a las víctimas. "El 10 aniversario de la invasión estadounidense a Irak marca un fracaso notable de la rendición de cuentas por parte de los Estados Unidos, el Reino Unido y el propio Irak", señaló Human Rights Watch (HRW) en un comunicado. HRW lamentó, además, que a pesar de las denuncias de abusos cometidos contra los detenidos en Irak, como golpes, simulación de asfixia y descargas eléctricas en los genitales, no se ha hecho una investigación exhaustiva, ni se ha hecho responsable a altos cargos por los "crímenes de guerra" cometidos en el país. "El fracaso de los sucesivos Gobiernos de Estados Unidos para investigar las numerosas denuncias de abusos cometidos por las fuerzas estadounidenses e iraquíes ha sentado un precedente ominoso y ayudó a arraigar una cultura de la impunidad como una de las características básicas de la herencia de EE.UU. en Irak", lamentó Sarah Leah Whitson, directora de asuntos de Oriente Medio de HRW. El exsecretario de Defensa de EE.UU. Donald Rumsfeld, uno de los rostros visibles de la invasión, junto con el exvicepresidente Dick Cheney, también recordó la efeméride en un discreto mensaje en Twitter en el que señaló "el difícil trabajo de liberar a 25.000 iraquíes" y consideró que "todos los que juegan un papel en la historia merecen nuestro respeto y apreciación". La portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nulad, dejó para las historiadores la valoración sobre la guerra y si bien señaló los "avances vistos" en Irak en la última década, reconoció el trabajo que queda por hacer, en un día en el que una oleada de ataques ha causado la muerte de 50 iraquíes y al menos 172 heridos.




