El 28 % de hombres y 48 % de mujeres en Alemania dicen haber sido acosados
Para el 78 %, los comentarios elogiosos sobre prendas de vestir son algo totalmente inofensivo. 7 % de los hombres y el 14 % de las mujeres consideran el sexismo como gran problema


El 28 % de los hombres y el 48 % de las mujeres en Alemania dicen haber sufrido acosado sexual en el trabajo, según una encuesta difundida hoy por el instituto demoscópico YouGov
El 28 % de los encuestados afirman haberse visto confrontados "en una ocasión" u "ocasionalmente" con algún tipo de situación de acoso y un 3 % incluso "con frecuencia"
Mientras, un 48 % de las mujeres señalan haberse visto una vez u ocasionalmente en esta situación y un 7 % asegura que le ha ocurrido en numerosas ocasiones
Casi la mitad de los hombres, el 49 %, piensa que la situación en sí no fue tan grave y que no se molestó especialmente, mientras las mujeres se muestran más sensibles y sólo el 14 % señala no haberse sentido demasiado afectada por comentarios o acercamientos de tipo sexista
El sondeo revela también que el comportamiento considerado como acoso sexual depende mucho de la situación o de la persona
En este sentido, las respuestas de hombres y mujeres no difieren mucho, y el 42 % afirma que "todo depende"
En tanto, el 26 % califica de sexistas los chistes de contenido sexual, frente a un 29 % que no lo ve de esta manera
Para el 78 %, los comentarios elogiosos sobre prendas de vestir son algo totalmente inofensivo
Además, las mujeres en general ven más que los hombres como sexistas los elogios acerca de su figura
Por otra parte, el 7 % de los hombres y el 14 % de las mujeres consideran que el sexismo es un gran problema en Alemania
"Me parece importante hablar de cuando se sobrepasan los límites", aseguran el 62 % de los hombres y mujeres preguntados
No obstante, consideran también que no hay que hacer de cada chiste inapropiado un tema de debate sobre sexismo
El sondeo, realizado a finales de enero entre más de mil personas coincide con las acusaciones de acoso sexual vertidas por una joven periodista política contra el líder parlamentario y candidato a la cancillería de los liberales alemanes en los comicios generales de otoño, Rainer Brüderle




