Hace dos años desapareció Gramalote y aún no comienza la reconstrucción del pueblo
El drama de este pueblo lo continúan sufriendo las 850 familias que lo perdieron todo y que deambulan en la región, escuchando anuncios que no se ejecutan.

Veinticuatro meses después de la tragedia, el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos no les ha cumplido a los habitantes del pueblo de Gramalotes con la reconstrucción del casco urbano
El drama de este pueblo lo continúan sufriendo las 850 familias que lo perdieron todo y que deambulan en la región, escuchando anuncios que no se ejecutan
Mientras tanto, en albergues se refugian del rechazo social y en la informalidad, la mayoría de ellos buscan su sustento diario
Durante estos dos años, el Gobierno se ha dedicado a buscar el suelo olvidando, según los damnificados, la parte social y de asistencia humanitaria que se ha ido extinguiendo
Sin embargo, sus habitantes tiene proyectado en su mente e imaginación el nuevo pueblo: “Es un terreno extenso, hermosísimo, con una mesetas bellísimas y con un clima paradisiaco”, mientras los damnificados sueñan con las características del nuevo casco urbano, pero la realidad es otra
Tras estudios realizados por Servivienda que dieron en un principio al sector Pomarroso como el lugar seleccionado, la decisión tomó otro rumbo y meses después, el Fondo Nacional de Adaptación que tomó las riendas del reasentamiento decidió que Miraflores es el terreno viable para ejecutar el proceso, de acuerdo con nuevos estudios
Determinación que generó posiciones en pro y contra, que hoy tiene a la comunidad dividida: “por qué Pomarroso, porque de acuerdo a los estudios presentados pro Servivienda, el año pasado, se escogió y se escogió por el pueblo ese sitio”, expresa Celina Neyra una de las gramaloteras
El tiempo pasa, las necesidades abundan, la desintegración familiar de los gramaloteros crece, a lo que se le suma el aumento de las muertes de los habitantes oriundos de esta población que fallecen sin ver reconstruido su pueblo
Esta situación generó un pronunciamiento de la Iglesia Católica, que llamó a la unión y concertación para definir el terreno y comenzar a mejorar las condiciones de vida de cientos de familias que permanecen en condición de vulnerabilidad. El padre Fabián Stapper dijo que: “Nos cegamos a una especulación que está haciendo mucho daño porque frenando el proceso, si el dictamen es que sea Miraflores pues construyamos allá y si se cae que el Estado nos responda”. El Fondo Nacional de Adaptación promete sacar adelante el proyecto, mientras tanto la frase del presidente Juan Manuel Santos retumba en el oído de quienes vivieron la tragedia: “El pueblo se construirá donde los gramaloteros quieran”. Con una marcha, un grupo de damnificados rechaza la selección del terreno de Miraflores y exige al Gobierno Nacional realizar un nuevo estudio al sector de Miraflores.



