Respuesta de Gustavo Gómez para la Conferencia Episcopal.
Respuesta de Gustavo Gómez para la Conferencia Episcopal.
Apreciado presbítero José Elver RojasDirector Departamento de Comunicación Social Conferencia Episcopal de ColombiaMe anima a emprender los siguientes comentarios nada diferente a tomar con inmenso cariño y toda consideración apreciaciones suyas remitidas a esta Cadena con motivo de información que suministré sobre desavenencias entre miembros de la Iglesia Católica a propósito de un episodio que tiene su génesis en declaraciones del jesuita Carlos Novoa al diario El Espectador. Resumo sus anotaciones: 1.Que en un clima de fraternidad se trató el tema de las declaraciones del padre Novoa, en reunión a la que asistieron, entre otros, Novoa, monseñor Juan Vicente Córdoba y el padre Mercado (su adjunto en la secretaría del Episcopado). Fraternidad de la que se derivó una aclaración del jesuita publicada en El Tiempo
2.Que es el Santo Padre y no el presidente de la Conferencia Episcopal quien designa a los obispos de las diócesis, en este caso a monseñor Córdoba en Fontibón
Con gusto paso a darle respuesta a sus objeciones:Como periodista me resulta difícil, y más que como periodista, como simple observador, que la fraternidad de la reunión a la que usted se refiere se haya visto enmarcada en un episodio que omite mencionar: el adjunto de monseñor Córdoba, su mano derecha, el padre Pedro Mercado, firmó un duro y por momentos ofensivo artículo contra el padre Novoa (sección editorial de El Tiempo, noviembre 26 de 2011 “Los vacíos del padre Novoa”), del que le destaco los siguientes puntos
1.Mercado dice que Novoa tergiversa a Juan Pablo II, atribuyéndole al Papa una defensa de la despenalización del aborto. Falso: jamás el padre Novoa dijo eso. Nunca Novoa habla del tema de la despenalización con respecto a Juan Pablo II. Lo hace a título personal. 2.Mercado sostiene que Novoa confunde “intervención quirúrgica en caso de embarazo extrauterino” con el llamado “aborto terapéutico”, entendiendo el adjunto por este último cualquier tipo de aborto. Falso: Novoa no dice eso en la entrevista citada. Novoa precisa claramente qué es lo que entiende por aborto terapéutico, es decir, lo que entienden las ciencias de la medicina y la ética, y que se presenta en dos casos: el embarazo ectópico y la histerectomía de una mujer embarazada con un grave cáncer uterino
3.Asegura Mercado en su punzante texto que Novoa hace infamantes críticas contra figuras de la vida política nacional. Absolutamente falso: el presidente Juan Manuel Santos ha dicho que no quiere tener nada que ver con el PIN, porque son gente de muy dudosa ortografía. Novoa se basa en ese serio testimonio… ¿o acaso desconfia la Conferencia Episcopal de la palabra del Presidente? Novoa solo pretendía poner en duda la intención de los miembros del PIN al apoyar la reforma constitucional que prohíbe todos los casos del aborto
Así las cosas… ¿fraternidad? No la hallo, perdóneme usted, en esta nota donde el hombre de confianza de quien dice tener buenas relaciones con Novoa lo increpa, descontextualiza y ofende. Máxime cuando públicamente monseñor Córdoba reconoció que pidió al padre Mercado escribir esta columna. Sorpende y entristece, de verdad, que monseñor aliente este enfrentamiento entre dos eclesiásticos
Todo ello sucede mientras monseñor Rubén Salazar, presidente de la Conferencia Episcopal, guarda prudente silencio, en una actitud discreta, neutral y delicada, que contrasta, se lo digo con sincero aprecio, con la que en recientes ocasiones ha optado por exhibir monseñor Córdoba. Baste con recordar sus declaraciones sobre la homosexualidad como patología a consideración de psiquiatras (que raya en el desconocimiento de la psiquiatría moderna) o la muy desafortunada de que la adopción de dos niños por parte del periodista homosexual Chandler Burr, le suponía a él una tentación
El estilo Córdoba y el estilo Salazar. El estilo Córdoba y el estilo Novoa. El estilo Novoa y el estilo Mercado. Estilos que, por discordantes y nada engranados, denotan diferencias que son evidentes para cualquiera menos para usted. Incluso para Osuna, que no tiene una sino dos caricaturas y que presenta en una de ellas una representación de monseñor Córdoba y, en otra, una del padre Mercado, su adjunto y capellán del Congreso, en tono nada conciliador
Finalmente, frente a aquello de que es el Papa y no monseñor Salazar el que nombra a monseñor Córdoba obispo de Fontibón, nada más cierto. Le asiste a usted toda la razón. Solo un detalle que también deja de lado: ¿de verdad cree que el Papa sabe exactamente quiénes son todos los obispos del mundo? Recuerde que es un comité arzobispal, en este caso colombiano, el que conserva hojas de vida de todo posible candidato y le recomienda nombres al nuncio para que se los haga llegar al Papa en terna. Y, vea usted, ese comité lo preside el hombre fuerte de la Conferencia Episcopal, quien, entenderá, sí participa con su sabiduría y opinión en un proceso que desemboca con el nombramiento papal de los obispos en las diócesis
Así las cosas, queda perfectamente aclarado este episodio en el que me sostengo en mis afirmaciones, respetuosas ellas por demás, y le ruego trasmita mis respetos a todos los integrantes de la Conferencia Episcopal
De usted,Gustavo Gómez



