Con un Tedeum se inició la conmemoración del 20 de Julio
Durante la ceremonia religiosa la iglesia invocó a los colombianos a seguir trabajando por la paz del país.
El Presidente Juan Manuel Santos encabeza con un Tedeum, en la Catedral Primada de Colombia, para conmemorar un aniversario más de la independencia del país
El Mandatario acudió a la Catedral Primada acompañado por su esposa, María Clemencia Rodríguez, sus hijos; el Vicepresidente, Angelino Garzón y todo el gabinete de Ministros en pleno
Durante el Tedeum la Iglesia invocó a los colombianos a seguir trabajando por la paz del país
Monseñor, Rubén Darío Salazar manifestó que seguimos viviendo en la oscuridad y no hemos conseguido una nación con igualdad en todos los ordenes
El Presidente de la Conferencia Episcopal lamentó que cerca de la mitad de los colombianos viven en la pobreza, con problemas en materia de educación y en materia de salud
“Dios anuncia la paz a su pueblo. Hemos orado juntos con el salmista. Sí Dios anuncia la paz a su pueblo, es él quien nos ha enviado a su hijo para que asumiendo nuestra realidad al hacerse uno de nosotros en el seno de la virgen maría nos librara del seno de la oscuridad del pecado y de muerte”, afirmó el Monseñor
Agregó que en la realidad de “nuestra patria vivimos todavía en la oscuridad, a los largo de estos años de independencia no hemos logrado construir una Nación de hermanos, una patria de auténticos ciudadanos, un pueblo de iguales derechos y oportunidades”
Añadió que en mil maneras diversas vivimos la desigualdad, la inequidad y la injusticia que se manifiestan en marginación y en la exclusión de miles de colombianos
“La pobreza y la miseria golpean a la mitad de los colombianos, la falta de oportunidades en salud, educación, vivienda, empleo hacen que un número muy grande de colombianos puedan acceder al desarrollo humano integral que les permita vivir en integridad”, subrayó
Monseñor Salazar dijo que en la realidad de la patria vivimos la luz y con ella el gozo
“La luz que nace del reconocimiento cada vez más clara de la divinidad de la persona humana y de sus derechos inalienables”, concluyó



