Familiares de sacerdotes asesinados claman justicia
Familiares de los sacerdotes asesinados en Bogotá, acudieron a la cede central de Medicina Legal en Bogotá para reclamar los cuerpos de los religiosos.
Familiares del Padre Rafael Reatiga, de la Diócesis de Soacha, y del Padre Richard Armando Piffano párroco de Fontibón, acudieron a la cede central de Medicina Legal en Bogotá para reclamar los cuerpos de los religiosos
Visiblemente afectados los familiares de los sacerdotes asesinados en la localidad de Kennedy en Bogotá, le piden a la justicia que el caso no quede en la impunidad
En diálogo con Caracol Radio, Humberto Reatiga, hermano del Padre Rafael, señaló que ha sido un golpe muy duro para la familia
"Era un hombre muy sencillo, muy noble. Él no tenía problemas con nadie. El era el menor de ocho hermanos, entre los que había 7 hombres y una mujer", señala Humberto
Humberto cuenta que el Padre Rafael había nacido en el Municipio de San Andrés, en Santander; hace doce años residía en Bogotá y se sentía feliz en su parroquia de Soacha
El hermano del padre Rafael señaló que probablemente la familia adelantará gestiones para trasladar el cuerpo del religioso a Bucaramanga, Santader, y allí darle cristiana sepultura
Por su parte Vicente Piffano, hermano del Padre Richard Armando Piffano, le dijo a Caracol Radio que el párroco de Fontibón era "un apóstol de Cristo"
"Era una persona muy honorable, muy respetuosa, muy humanitaria con todo el mundo. La persona que llegaba a él nunca se iba vacío, fue un buen sacerdote. Como hermano, como amigo, fue una gran persona", señaló Vicente
Añadió que la familia está consternada por lo que pasó y que se adelantarán las gestiones para llevar el cuerpo del sacerdote a la ciudad de Cúcuta, en Norte de Santander. Vicente recordó que habían pasado 10 años desde la ordenación de su hermano como sacerdote y que llevaba diez años trabajando en la comunidad de Fontibón



