Una historia de narcotráfico entre judíos ortodoxos se gana a la crítica
Los críticos de diarios como The New York Times y Los Angeles Times han aplaudido la valentía de la propuesta y la crudeza de una historia.

"Holy Rollers", un film sobre el narcotráfico en una comunidad de judíos jasídicos en Nueva York, con guión de Antonio Macía, un joven estadounidense con raíces en Argentina y Chile, se ha ganado a gran parte de la crítica, después de triunfar en el Festival de Sundance
Los críticos de diarios como The New York Times y Los Angeles Times han aplaudido la valentía de la propuesta y la crudeza de una historia cuyos ambientes urbanos recuerdan a "Mean Streets", uno de los primeros trabajos de Martin Scorsese
"Es una comparación adecuada", dijo en una entrevista con Efe Macía, nacido en Connecticut hace 31 años, de padre argentino y madre chilena
"Quería retratar Nueva York con las diferentes culturas que se entremezclan y siguiendo a un tipo que trata de manejar su espiritualidad mientras libra una batalla interna en su corazón", añadió
El filme dirigido por Kevin Asch llegó de forma limitada la semana pasada a tres cines de EE.UU., donde ha tenido una recaudación de 40.000 dólares, pero el número de copias en exhibición irá aumentando hasta lograr un estreno más amplio a partir del 4 de junio
"Holy Rollers" se basa en unos sucesos que tuvieron lugar a finales de los años 90 cuando miembros de la comunidad judía jasídica fueron reclutados para traer éxtasis desde Europa a EE.UU
El reparto lo conforman Jesse Eisenberg, Justin Bartha y Danny Abeckaser
El joven protagonista, que ha vivido toda la vida en una estricta familia ortodoxa, se ve envuelto en esa trama mientras aguarda su casamiento a través de un matrimonio concertado y estudia para convertirse en rabino
"Todos tuvimos que investigar mucho", comentó Macía. "Me fascinó contar la historia desde el punto de vista del joven, de alguien dentro de esa cultura, y no al revés, observando dicha cultura. Es la realidad del joven mirando el mundo secular del exterior", agregó
Macía sabe de lo que habla. El se educó en la religión católica y después abrazó la fe mormona, lo cual le obliga constantemente a no juzgar a esos personajes
El director de "Holy Rollers", Kevin Asch, anteriormente ejercía como productor y se topó con otro de los textos del joven, el cual le llamó poderosamente la atención y decidió contratarle para el filme
La cinta, una de las sensaciones del pasado festival de cine de Sundance, obliga a pensar sobre lo que uno ha visto tras su visionado, en palabras del guionista
"La gente se queda callada, pensando en el mensaje. No hay que ser un judío ortodoxo para entender la historia. Nos preguntamos dónde estamos en la vida; ¿estamos donde queremos? Y cómo podemos regresar al camino correcto", manifestó
La sintonía entre Asch y Macía ha sido tal que ya preparan otro proyecto en común: "Kings Highway", sobre las andanzas de un ex agente del Mosad que forma un sindicato criminal poco después de llegar a Nueva York en los años 80.



