Abonos orgánicos para enfrentar el cambio climático
Todo lo que para nosotros es basura, para las comunidades campesinas y agrícolas de la zona rural de La Calera, es fundamental para su subsistencia y seguridad alimentaria.


Todo lo que para nosotros es basura, para las comunidades campesinas y agrícolas de la zona rural de La Calera, es fundamental para su subsistencia y seguridad alimentaria. Así se evidencia luego de conocer que en el marco del Proyecto Inap, materiales como cáscaras de frutas y papas, cartón, pasto, heces del ganado, melaza entre otros, son utilizados como materia prima para preparar los abonos orgánicos que aumentan el uso eficiente del agua, disminuyen la degradación de los suelos por efecto de los agroquímicos, además de mejorar notoriamente la calidad de sus cultivos, todo con la activa participación de estas comunidades para adaptarse al cambio climático
“Tenemos la iniciativa y ganas de hacer mejor las cosas para mejorar nuestros productos y nuestras fincas. Ya comprendimos que las malas prácticas agrícolas y el uso de agroquímicos afectan el medio ambiente y especialmente la salud”, aseguró Héctor Flórez, un agricultor que se vinculó a este proyecto. Otra de las técnicas implementadas, es el pilicultivo, es decir, sembrar varios cultivos en el mismo terreno, lo cual contrarresta el impacto de las plagas y disminuye la erosión del suelo. Vale la pena destacar que los expertos del INAP asesoran a la población campesina con capacitación, asesoría técnica y en campo.IDEAM




