Hillary Clinton, de Primera Dama a Primera Diplomática
Hillary Clinton, próxima jefa de la diplomacia de Barack Obama, se ha armado para este nuevo combate cuyo campo de acción es el mundo


Trabajadora incansable, sorprendentemente tenaz, Hillary Clinton, próxima jefa de la diplomacia de Barack Obama, se ha armado para este nuevo combate cuyo campo de acción es el mundo y cuyo objetivo es restablecer la imagen de Estados Unidos
Derrotada rival de Barack Obama en las primarias demócratas, la senadora de Nueva York, conocida por la fuerza de su carácter, había convertido a la política extranjera en uno de los ejes de su campaña electoral, no dudando en criticar la "ingenuidad" de su adversario
Pero la lucha fratricida entre los dos demócratas por la candidatura presidencial forma ya parte del pasado
Durante su audición de cinco horas, el martes ante la comisión de Asuntos exteriores del Senado, que la confirmó como Secretaria de Estado, la ex-Primera Dama se refirió continuamente a Barack Obama y se comprometió a poner su experiencia al servicio del nuevo presidente
Rubio peinado impecable, traje de pantalón --su uniforme de campaña--, Hillary Clinton, de 61 años, cambió hace varios años sus imponentes anteojos por lentillas de contacto, que realzan su mirada azul, brillante de inteligencia, aunque a veces de dureza
Para sus partidarios, su nombre está asociado a los años de prosperidad de la presidencia de Bill Clinton (1993-2000). Los simpatizantes de Hillary alaban su competencia y su experiencia
Hillary Clinton, nacida el 26 de octubre de 1947 en Chicago (Illinois, norte), llegó a la política con las protestas contra la guerra de Vietnam y después de convertirse en una de las primeras damas más influyentes de la historia de Estados Unidos
A principios de 1999, tras meses de sufrimiento, el conocido escándalo sexuel de la becaria Monica Lewinsky llega a su fin. Dolida y humillada, "Santa Hillary", como la llama la prensa, decide perdonar a Bill, aplicando su divisa: "Nunca abandono, siempre continúo..."También confesaría: "Bill Clinton y yo comenzamos una conversación en la primavera de 1971 (...), no hemos dejado de hablar desde entonces"
Sin embargo, decide hacer carrera sola. Y se convierte, en 2001, en senadora por el Estado de Nueva York, tras una dura campaña electoral
La senadora Clinton votaría a favor de la guerra en Irak en 2002
Luego, decide aspirar a la presidencia de Estados Unidos para intentar convertirse en la primera mandataria mujer del país
Pero el ascenso de Obama, en 2008, detuvo la máquina y a pesar de importantes éxitos en las primarias, como en Nueva York, California, Florida, Ohio y Pensilvania, sus más de 17 millones de electores, la seducción que ejerce entre las mujeres, los obreros blancos, los ancianos y los hispanos, no pudieron impedir la victoria del carismático senador por Illinois
Dada por derrotada cien veces, se levantó otras tantas, pasando cada vez a la ofensiva con una energía renovada, y no dudando a veces en "arreglar" la realidad, como cuando sostuvo haber estado bajo fuego en 1996 en Bosnia
A Clinton le esperan grandes desafíos al frente de la diplomacia estadounidense. Ella misma había resumido la situación durante la campaña: "El próximo presidente será el primero en heredar dos guerras, una larga batalla contra el terrorismo mundial y una tensión creciente con Irán"
Clinton tendrá también que adaptarse a las propuestas del presidente electo, que en su día le reprochó su "error de apreciación" al votar a favor de la guerra de Irak y que defiende una política de acercamiento a Irán.




