Tarazá sigue a media marcha por protestas de cocaleros
Estrictos controles policiales y militares ejercen en la zona urbana de Tarazá y la carretera a la costa, para evitar acciones terroristas de las FARC.
Luego de los nuevos incidentes desatados este lunes, la alcaldía de Tarazá decretó el toque de queda, y la policía reforzó las operaciones antidisturbios con la llegada de otro escuadrón procedente de Medellín. En esas operaciones participan tropas de la cuarta brigada, que ejercen control sobre la carretera a la Costa Atlántica, que permaneció cerrada en dos tramos en comprensión municipal de Tarazá, para evitar sabotajes contra el sistema de transporte de mercancías. A esta hora empiezan a normalizarse esas operaciones de distribución física de cargas, y las actividades en la municipalidad tras levantarse el toque de queda a las cinco de la mañana. El comercio en Tarazá permanece cerrado desde el pasado domingo, en prevención de saqueos a los negocios, y las autoridades en compañía de la iglesia atienden a los desplazados, con la ayuda del Dapard y la oficina presidencial de Acción Social.




