Médicos instan a apoyar ley sobre embriones que critican los católicos
El debate sobre la polémica ley británica de investigación con embriones híbridos se reavivó hoy con una carta enviada por más de 350 organizaciones médicas a los parlamentarios del Reino Unido en la que les instan a votar a favor de la legislación a la que se oponen los católicos.
El debate sobre la polémica ley británica de investigación con embriones híbridos se reavivó hoy con una carta enviada por más de 350 organizaciones médicas a los parlamentarios del Reino Unido en la que les instan a votar a favor de la legislación a la que se oponen los católicos. La Asociación de Organizaciones de Investigación Médica (AMRC), que agrupa a 223 entidades sin ánimo de lucro, y el Grupo de Interés Genético (GIG), que reúne 130 organizaciones de apoyo a personas con transtornos genéticos, suscriben un documento con el que pretenden rebatir los argumentos de los críticos de la iniciativa. El proyecto de ley de investigación embrionaria y fertilidad, que se someterá a votación en la Cámara de los Comunes en las próximas semanas, contempla la creación de embriones híbridos, que combinan ADN de animales y seres humanos, destinados a la investigación con fines terapéuticos. El pasado fin de semana, el ministro de Sanidad, Alan Johnson, se vio obligado a defender el proyecto del Gobierno laborista frente a las duras críticas de la Iglesia católica. El arzobispo de Westminster, Cormac Murphy-O'Connor, primado católico de Inglaterra y Gales, pidió al primer ministro, Gordon Brown, que permita a los diputados de su partido votar acorde con sus conciencias. El primado de la Iglesia católica en Escocia, el cardenal Keith O'Brien, se mostró más contundente al calificar el proyecto de ley de "ataque monstruoso contra los derechos humanos, la dignidad humana y la vida humana". Tras asegurar que la medida es imprescindible para avanzar en enfermedades como Parkinson o Alzheimer, Johnson concedió que, para evitar un cisma en el propio Ejecutivo, en el que hay tres ministros de esa fe, es posible que excepcionalmente se permita a los diputados laboristas abstenerse en los puntos más polémicos de la ley. Los Partidos Conservador y Liberal Demócrata, en la oposición, han anunciado que darán libertad de voto a sus parlamentarios, ya que consideran que se trata de un asunto de conciencia. En su carta, las asociaciones de investigación médica, entre las que figuran Cancer Research UK, British Heart Foundation o Muscular Distrophy Campaign, piden a los diputados que voten a favor de la medida, que permitirá grandes avances científicos. Los científicos argumentan que la creación de embriones híbridos con núcleos celulares humanos en óvulos animales -que se utilizarían para cultivar células madre y después se destruirían, sin llegar a la fase de fetos- compensaría la actual escasez de donaciones de óvulos humanos. Lejos de producir "Frankensteins" o "monstruos híbridos", como sostienen algunos sectores de la jerarquía católica, estos embriones -que no se implantarían en hembras para la reproducción- permitirían profundizar "en el conocimiento de transtornos médicos graves que afectan a millones de personas en el Reino Unido". Según los interesados, la ley gubernamental, que se elaboró con el apoyo de las organizaciones médicas y una comisión parlamentaria, permitiría llevar a cabo "un trabajo de alta calidad bien regulado y planeado cuidadosamente para beneficio del paciente". Las asociaciones de científicos y de pacientes reconocen que el asunto despierta sensibilidades, pero citan a su favor dos sondeos recientes en los que un 70 y un 79 por ciento de los entrevistados respaldaba la investigación con embriones humanos para mejorar los conocimientos sobre fertilidad y hallar tratamientos para enfermedades graves. "Es por estas razones, que proceden de nuestro conocimiento de primera mano de los trastornos y enfermedades que podrían verse beneficiados con este tipo de investigación, que les instamos a apoyar la legislación", concluye la carta. Paralelamente, Robert Winston, lord por el Partido Laborista y conocido experto en fertilidad, acusa hoy en la prensa al primado católico Keith O'Brien de hacer comentarios "engañosos" y "mentir", con el consiguiente descrédito para la Iglesia, al afirmar que la ley favorecería experimentos "como los de Frankenstein".




