Siete de los 11 diputados del Valle asesinados serán trasladados a sus ciudades de origen
Luego de haber sido entregados a sus familiares por parte del Instituto de Medicina Legal, comenzó en Cali el traslado hacia sus lugares de origen, de siete de los cadáveres de los diputados del Valle, mientras que otros cuatro serán sepultados en la capital del Valle.
Luego de haber sido entregados a sus familiares por parte del Instituto de Medicina Legal, comenzó en Cali el traslado hacia sus lugares de origen, de siete de los cadáveres de los diputados del Valle, mientras que otros cuatro serán sepultados en la capital del Valle.La Comisión Internacional Forense de la OEA, se encargó de cumplir con la entrega de los restos a sus seres queridos, quienes los trasladaron a varias casa funerarias para prepararlos y posteriormente llevarlos al recinto de la Asamblea del Valle de donde salieron vivos el 11de abril del año 2002.Algunos de los diputados asesinados serán llevados a los Municipios de Cartago, Tuluá, Palmira, Caicedonia y Palmira para recibir cristiana sepultura.La Asamblea del Valle acondicionó su recinto de sesiones como Cámara Ardiente con miras a brindarle hoy el último adiós a los once diputados fallecidos en cautiverio.Será el último adios en público para Juan Carlos Narváez Reyes, Jairo Javier Hoyos Salcedo, Héctor Fabio Arismendy Ospina, Carlos Alberto Barragán López, Carlos Alberto Charry Quiroga, Ramiro Echeverry Sánchez, Francisco Javier Giraldo Cadavid, Nacianceno Orozco Grisales, Edison Pérez Núñez, Alberto Quintero Herrera y Rufino Varela Cobo.En la Iglesia de San Francisco a las 10:30 de la mañana de hoy la Gobernación del Valle programó una eucaristía en memoria de los 11 diputados vallecaucanos .La eucaristía será concelebrada por el arzobispo de Cali, Juan Francisco Sarasti y monseñor Luís Augusto Castro, presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana,acompañados del coro del Instituto Departamental de Bellas Artes.En la misa, los familiares de los 11 ex diputados, entregarán a las familias de las personas que aún se encuentran secuestradas, el cirio encendido ubicado en la plazoleta de San Francisco como símbolo de la esperanza, para que sus seres queridos vuelvan vivos a sus hogares.




