Rocía a su mujer con ácido y le provoca quemaduras de segundo grado
Una mujer de 42 años se encuentra herida de gravedad, con quemaduras de segundo grado en la cara, el tórax, las manos y las piernas, después de que su marido vertiera este lunes sobre ella un líquido químico tóxico en plena calle, a la altura del número 11 de la plaza de los Reyes Magos (Madrid).
Una mujer de 42 años se encuentra herida de gravedad, con quemaduras de segundo grado en la cara, el tórax, las manos y las piernas, después de que su marido vertiera este lunes sobre ella un líquido químico tóxico en plena calle, a la altura del número 11 de la plaza de los Reyes Magos (Madrid).Tras la agresión, el hombre huyó y desde entonces lo buscan agentes del Cuerpo Nacional de Policía, han confirmado fuentes de la Jefatura Superior, que añadieron que los vecinos de la zona aseguran que el agresor y la víctima son matrimonio.El hijo de la mujer, de 19 años, que intentó protegerla, se enzarzó en una pelea con el agresor, en la que resultó herido leve, con contusiones y esguince de tobillo.El hombre roció a su víctima con el líquido que llevaba dentro de un botellín de agua y que, según un portavoz de Emergencias Madrid, podría ser un líquido que se utiliza como disolvente en el sector de la construcción y que contiene ácido clorhídrico . La agresión ocurrió sobre las 16.45 y al lugar se desplazaron sanitarios del Samur-Protección Civil, que atendieron a la mujer con difoterina, un producto que utilizan pocos servicios de emergencias en el mundo y que, aplicado pocos minutos después de que la piel entre en contacto con determinado tipo de líquidos, atenúa las quemaduras, explicó dicho portavoz.Riesgo químico La utilización de ese producto obligó a los sanitarios del Samur-Protección Civil a vestirse con trajes de protección contra el riesgo químico. La mujer fue atendida en la confluencia de la avenida del Mediterráneo y la calle Antonio Díaz Cañabate, y posteriormente trasladada a la Unidad de Quemados del Hospital La Paz en estado grave, mientras que su hijo ingresó herido leve en el Gregorio Marañón y una vecina a la que salpicó el producto fue atendida y dada de alta en la calle.




