Miles de palestinos recuerdan en emotiva ceremonia a Yaser Arafat
Miles de palestinos se concentraron hoy junto a la tumba del histórico líder palestino Yaser Arafat, enterrado en el complejo gubernamental de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) en Ramala, para conmemorar el primer aniversario de su muerte.
Miles de palestinos se concentraron hoy junto a la tumba del histórico líder palestino Yaser Arafat, enterrado en el complejo gubernamental de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) en Ramala, para conmemorar el primer aniversario de su muerte. "Renuevo mi compromiso de continuar en la senda que Abu Amar (nombre de guerra de Arafat) comenzó y por la que hizo numerosos sacrificios hasta que las banderas palestinas ondeen en las paredes, minaretes de las mezquitas e iglesias de Jerusalén", afirmó ante el público concentrado en Ramala su sucesor, Mahmud Abás. "Debemos continuar juntos el camino y seguir los principios por los que Abu Amar se convirtió en mártir", apostilló. Minutos antes, el presidente palestino había depositado una ofrenda floral sobre la tumba de Arafat, quien murió hace un año en el hospital militar de Percy en París, a los 75 años, tras sufrir una misteriosa y fulminante dolencia. Junto a Mahmud Abás, miles de personas se acercaron durante todo el día a depositar coronas de flores y rendir homenaje a la memoria del carismático dirigente palestino, considerado por su pueblo como un padre. "Arafat no fue solo un presidente sino un padre para todos los palestinos. El sabía mantener unido a su pueblo e incluso grupos como Hamás y la Yihad Islámica le consideraban igualmente su líder", declaró a EFE Mahmud Daglas, capitán de la Fuerza 17, la conocida guardia presidencial del "raís". Sin embargo, Daglas, de 26 años y oriundo de una aldea del norte de Cisjordania, apunta a que apenas un año después de la muerte de Arafat se han producido muchos cambios: "Israel se comporta de manera distinta con Abás, hay más seguridad en las calles y tanto europeos como americanos nos han dado mucho dinero". Considera que "es un hecho que hoy en día por lo menos en Ramala estamos más tranquilos, atrás quedaron los días en que ni podíamos salir a las calles porque estaban tomadas por los tanques israelíes". Por su parte, Hatem Al-Aliat, empresario y militante de Al-Fatah asegura que "la gente echa de menos a Arafat en Ramala, porque la Intifada se acabó cuando él murió". Al-Aliat tuvo ocasión de conocer personalmente al "raís", cuando era líder de las juventudes de Al-Fatah en la Universidad de Bir Zeit, próxima a esta ciudad. "Arafat era una persona muy especial y abierta, vivió para su pueblo y era realmente afable... incluso si necesitabas hablar con él a las dos de la mañana te recibía", comenta con nostalgia. Durante el acto conmemorativo, Mahmud Abás colocó la piedra angular de lo que será el nuevo mausoleo del difunto dirigente palestino, en el patio de la Mukata, alrededor de la actual tumba. La ANP ha proyectado la edificación de un monumento funerario y un museo sobre la vida y obra de Arafat, según el proyecto que firman diversos arquitectos palestinos. Mientras tanto, las fuerzas de seguridad palestinas izaron hoy una bandera de grandes dimensiones con una imagen de Arafat estampada. La ceremonia estuvo marcada en todo momento por el más puro estilo militar, y en las honras fúnebres se intercalaron melodías patrióticas, marchas militares y la lectura de versículos del Corán. Y es que Abu Amar fue también un dirigente guerrillero que vivió años de clandestinidad y destierro, aunque años más tarde fuera condecorado con un Premio Nobel de la Paz. El centro de los actos conmemorativos fue precisamente la Mukata de Ramala, porque fue el lugar donde pasó sus últimos años de vida confinado por Israel y aislado prácticamente del mundo. Su sucesor, el presidente Abás, elegido en enero pasado, ha vuelto a prometer que seguirá su camino, aunque de momento ha logrado que las facciones armadas se avengan a un período de tregua, lo que facilitó la evacuación israelí de Gaza tras 38 años de ocupación. "Abu Amar nunca soñó con un palacio en Palestina, pero sí con ser enterrado en Jerusalén y así será con la ayuda de Dios", afirmó rotundo Abás al recordar al padre del nacionalismo palestino.




