Papa: Dios no abandona a su pueblo y si interviene en la Historia
El papa Benedicto XVI dijo que Dios no abandona a su pueblo, "sino que interviene continuamente en la Historia manifestando en ella la omnipotencia de su amor y su rostro redentor que libera a sus elegidos de la esclavitud y les otorga en herencia la tierra prometida".
El papa Benedicto XVI dijo que Dios no abandona a su pueblo, "sino que interviene continuamente en la Historia manifestando en ella la omnipotencia de su amor y su rostro redentor que libera a sus elegidos de la esclavitud y les otorga en herencia la tierra prometida". El Pontífice hizo estas manifestaciones durante la audiencia pública de los miércoles, que celebró en la plaza de San Pedro del Vaticano ante unas 30.000 personas. La audiencia de hoy supone el regreso del Papa al Vaticano tras pasar casi dos meses en la residencia de verano de Castel Gandolfo, a una treintena de kilómetros al sur de Roma. Joseph Ratzinger dedicó la catequesis de hoy a comentar el salmo 134 "Alabad al Señor que hace maravillas", que es, dijo, una invitación a alabar a Dios en su templo, en el que se manifiesta su presencia viva entre nosotros, añadió. "En la Historia, el amor divino es concreto, se hace visible y casi se puede experimentar. Esta realidad, vivida ya por el pueblo de Israel, se manifiesta de un modo totalmente nuevo y especialmente elocuente en Jesucristo, en el ministerio de su muerte y su resurrección, que es la máxima expresión de la libertad y de la salvación", dijo el Papa. Benedicto XVI, como es habitual, habló en varios idiomas, entre ellos español, en el que animó a los españoles y latinoamericanos presentes a confiar siempre en Dios, "que nos ama infinitamente y nos libera de todo mal". A la audiencia acudió un grupo de fieles de Belluno-Feltre, de donde procedía el fallecido Juan Pablo I, Albino Luciani. El Papa recordó que mañana, 29 de septiembre, se cumple el 27 aniversario de la muerte de Papa Luciani, fallecido 33 días después de ser elegido Pontífice. Concluida la audiencia, el Papa se dirigió a su apartamento del Palacio Apostólico.




