Reabierta la estación de metro de Mile End. La policía detuvo a otro hombre y tiene "licencia para matar"
La estación de metro de Mile End, en el este de Londres, evacuada hoy por una alerta de seguridad, ha sido reabierta al público, informó la cadena BBC. La Policía detuvo hoy a un segundo hombre en relación con las explosiones del pasado jueves contra la red de transporte de Londres, y confía en la colaboración ciudadana tras difundir las imágenes de cuatro sospechosos
La estación de metro de Mile End, en el este de Londres, evacuada hoy por una alerta de seguridad, ha sido reabierta al público, informó la cadena BBC. La estación, correspondiente a la línea Central Line, no muy lejos del centro financiero de Londres, había sido cerrada esta mañana y algunos testigos aseguraron que había olor a humo. Unas cien personas estaban en la estación, pero la evacuación se hizo de manera ordenada. Las fuerzas del orden han reforzado la seguridad en las estaciones y edificios gubernamentales. En esta capital, algunas líneas de metro aún sufren retrasos por los ataques del pasado jueves, mientras que las estaciones afectadas -Sheperd's Bush, Warren Street y Oval- permanecen aún cerradas, y tampoco ha abierto al público la de Stockwell. Los últimos ataques en Londres fueron muy parecidos a los sangrientos atentados perpetrados el día 7, en los que 56 personas murieron y unas 700 resultaron heridas. La Policía detuvo hoy a un segundo hombre en relación con las explosiones del pasado jueves contra la red de transporte de Londres, y confía en la colaboración ciudadana tras difundir las imágenes de cuatro sospechosos. El hombre fue detenido a primera hora de hoy en Stockwell, sur de Londres, el mismo barrio donde ayer fue arrestado otro individuo después de que las fuerzas del orden registraran una vivienda.La Policía británica tiene instrucciones de "tirar a matar" La operación antiterrorista británica corre peligro de convertirse en una auténtica "caza del hombre" tras la muerte a tiros de un sospechoso este viernes y las instrucciones recibidas por la Policía de "tirar a matar". Siguiendo al parecer al pie de la letra esas instrucciones, que habían permanecido secretas hasta ese momento, la policía mató ayer en un vagón de metro a un individuo al que había venido persiguiendo por sospechar su relación con los últimos atentados contra la red de transportes de la capital. Según testigos presenciales, uno de los agentes disparó cinco veces a quemarropa contra el hombre, que al parecer había tropezado y caído al suelo del vagón. La recomendación de disparar directamente a la cabeza en lugar de al pecho o los miembros, obedece, según los mandos policiales, a que es la única forma de evitar que el sospechoso accione los explosivos que pudiera llevar encima, lo que permitiría salvar otras vidas. Según el comisario jefe de la Policía Metropolitana, Ian Blair, los agentes que habían perseguido al individuo, con aspecto sudasiático por los túneles del metro le habían echado el alto, pero aquél desobedeció sus instrucciones. Sin embargo, el diario "The Daily Telegraph" informa hoy de que las primeras pruebas forenses efectuadas sobre el cadáver indican que no llevaba ningún bomba ni cinturón con explosivos. Ian Blair explicó a la prensa, para justificar ese tipo de acciones, que sus fuerzas se enfrentan al "mayor desafío al que han tenido que hacer frente nunca", se refirió a "amenazas desconocidas hasta ahora" y pidió "comprensión" por parte de todas las comunidades del Reino Unido. Sin embargo, la Comisión Islámica de Derechos Humanos ha reclamado ya una investigación pública sobre las circunstancias que llevaron a la policía a rematar al sospechoso atrapado en la estación de metro de Stockwell, en el sur de Londres. La Comisión califica lo ocurrido de "asesinato extrajudicial por policías entrenados para disparar y matar". Por el contrario, la prensa sensacionalista, poco dada a matizaciones o a responder de afirmaciones lanzadas sin pruebas, calificaba ayer sin ambages al individuo muerto de "terrorista", acusación que hasta ahora no se ha podido probar y de la que él ya no podrá defenderse. Hoy uno de los tabloides matutinos, el derechista "DailyExpress", titula: "Matad a tiros a todos los terroristas". "Cada vez más voces exigen que no se muestre piedad alguna hacia los fanáticos suicidas", agrega el periódico, que, como ocurre con este tipo de prensa, se hace enseguida portavoz de una presunta "vox populi". Sin el mínimo respeto a la presunción de inocencia, "The Sun" publica, como otros periódicos, las fotos de cuatro sospechosos difundidas el viernes por la policía y habla directamente de "bombers" (es decir colocadores de bomba) y de "los cuatro rostros del odio". Por su parte, bajo el titular "Aseguraros de que los matáis", otros de esos tabloides especializados en sexo y cotilleos, el "Daily Mail", publica un comentario que justifica tranquilamente la eliminación de muchas de las libertades tradicionales del pueblo británico en nombre de la lucha contra el terrorismo. Igualmente alarmantes por lo que dice del distanciamiento entre las comunidades del Reino Unido son los resultados de un sondeo que publica hoy un diario serio, el conservador "The Daily Telegraph", que indica que uno de cada cuatro musulmanes simpatizan al menos con los motivos de los terroristas suicidas. Según el sondeo, un 32 por ciento de los británicos de religión musulmana cree que la sociedad occidental es "decadente e inmoral" y que es preciso ponerle fin aunque sólo uno por ciento de quienes así piensan considera necesario recurrir a la violencia para ello. El sondeo, que debería sin duda dar que pensar a los políticos de todos los partidos, señala asimismo que un 16 por ciento de los musulmanes británicos no sienten lealtad alguna hacia el país del que son ciudadanos.




