ETA hace explotar coche bomba en el estadio olímpico de Madrid
El coche bomba que explotó sin causar víctimas y provocar escasos daños materiales, en el aparcamiento del Estadio de la Peineta, en el madrileño barrio de San Blas, constituye un atentado contra uno de los puntos más emblemáticos de la candidatura de Madrid para organizar los Juegos Olímpicos de 2012
El coche bomba que explotó sin causar víctimas y provocar escasos daños materiales, en el aparcamiento del Estadio de la Peineta, en el madrileño barrio de San Blas, constituye un atentado contra uno de los puntos más emblemáticos de la candidatura de Madrid para organizar los Juegos Olímpicos de 2012.La explosión estuvo precedida de una llamada de la organización terrorista ETA al diario en vascuence Gara y a la Asociación de Ayuda en Carretera, y se ha llevado a cabo una semana después de que la banda anunciase en un comunicado el fin de los atentados contra " los electos de los partidos políticos en España".Además, la colocación de la bomba ha tenido lugar horas más tarde de que Juan José Ibarretxe jurase su cargo como "lehendakari" (presidente) del Gobierno (autonómico) vasco, y cuando tan sólo quedan once días para que el Comité Olímpico decida la ciudad que organice los Juegos Olimpícos de 2012, y para la que Madrid es firme candidata.El atentado, que no ha causado ningún herido y tan sólo daños materiales "escasos", se ha producido en el estadio, conocido como La Peineta, considerado la joya de la candidatura de Madrid, y donde en la actualidad el Ayuntamiento realiza obras de construcción del futuro Centro de Deportes Acuáticos.El coche bomba, un Renault 19 con matrícula francesa, robado el pasado día 30 en Vitoria (norte), fue explosionado tras acordonar los agentes de policía la zona, y la deflagración afectó tan sólo a dos autos que estaban aparcados en las proximidades.Fuentes de la investigación explicaron a EFE que aunque todavía no se sabe la cantidad ni la composición del explosivo, parecen similares a los de los últimos dos coches bomba colocados en Madrid en los últimos meses. En esos casos el explosivo fue cloratita y las cantidades oscilaron entre los 20 y los 30 kilogramos.




