El colombiano Iván Parra, gana su segunda etapa consecutiva en el Giro de Italia
El colombiano Iván Parra, del equipo Selle Italia/Colombia, sigue haciendo historia en el Giro de Italia y especialmente en los Dolomitas al lograr el domingo su segunda victoria consecutiva, recordando al mejor corredor de su país, Luis Alberto Herrera, que hace unos años protagonizó una gesta similar
El colombiano Iván Parra, del equipo Selle Italia/Colombia, sigue haciendo historia en el Giro de Italia y especialmente en los Dolomitas al lograr este domingo su segunda victoria consecutiva, recordando al mejor corredor de su país, Luis Alberto Herrera, que hace unos años protagonizó una gesta similar. Parra repitió el primer puesto de la jornada anterior y tras entrar en una fuga maratoniana, llegó en solitario a la meta de Livigno con casi dos minutos sobre el eslovaco Tadej Valjavec y su compañero de equipo el venezolano José Rujano Guillén. El pelotón completamente roto llegó a casi tres minutos, aunque el italiano Paolo Savoldelli, que lo pasó mal en el tramo final de la carrera, conserva el primer puesto de la general seguido de su compatriotas Di Luca, a 25 segundos; Simoni a 1:48, el español Garate a 2:11 y la revelación del Giro, el venezolano Rujano a 2:18. La considerada jornada reina del Giro'05, con salida en Egna y llegada en Livigno. Por medio, el mítico Stelvio, techo del Giro-Cima Coppi, con 2.758 metros de altitud, por donde pasó primero Rujano, dando así un paso más en su objetivo de ganar el premio de la montaña. La jornada habló castellano. A las primeras de cambio se formó un cuarteto con dos españoles Unaí Osa (Illes Balears) y Daniel Atienza (Cofidis), el colombiano Iván Parra, ganador de la jornada anterior y José Rujano, ambos de la Selle Italia/Colombia. La escapada del día nació en los primeros desniveles del Frassineto, un puerto de primera categoría y cuya cúspide estaba en el kilómetro 39. Atacaron el italiano Belli y el español Rodríguez y poco después se les unieron siete corredores más entre ellos los mencionados Rujano, Parra, Atienza y Osa que fueron los que pocodespués se quedaron al frente de la carrera llegando a abrir un hueco de casiseis minutos. Ninguno de ellos era peligroso para la general que comanda el italiano Paolo Savoldelli, por lo que el líder y su equipo se limitaron a marcar un ritmo cómodo sin permitir que la escapada fuera a más, ya que eran otros los equipos que tenían que dar la cara en su afán de intentar ganar la etapa y limar diferencias en la general. EL cuarteto de escapada se entendía a la perfección en los relevos, especialmente Parra y Rujano, que en el paso del Stelvio lo celebraron a lo grande. Nada más cruzar la pancarta se dieron una sonora palmada, como suelen hacer los jugadores de baloncesto cada vez que consiguen una canasta espectacular. Rujano sigue haciendo historia en el Giro y se convierte en el primer corredor venezolano en coronar el coloso de los Dolomitas consolidando así su camiseta verde de líder de la montaña. Trás él su compañero de equipo Parra y acto seguido Atienza y Osa, mientras que en el grupo principal era otro español, Garate, el que daba tiempo con un retraso de casi tres minutos. Tras superarse el Stelvio, un puerto que no era incluido en el recorrido del Giro desde hace once años, el pelotón comenzó a despertar gracias a los componentes del Lampre, con Simoni y Cunego, un tanto tocados tras lo sucedido en las jornadas anteriores. Imprimieron un fuerte ritmo y poco a poco fueron acercando al grupo principal a los escapados; mientras que Parra, vencedor de la jornada anterior, dejó atrás a sus compañeros de escapada en la subida al alto de Foscagno, a 15 kilómetros de la meta; mientras que al grupo de Rujano, Osa y Atienza llegaba el italiano Sella y el pelotón principal pasaba a tres minutos. En la parte final de la jornada Parra, lejos de acusar el cansancio acumulado durante el día y en la jornada anterior, lograba mantener sin dificultades el ritmo ante un pelotón donde los tirones eran constantes y por ello la marcha se incrementó debido a los ataques, especialmente de Simoni y luego de Di Luca, ante un Savoldelli que, por algunos momentos, se quedaba cortado y su camiseta de líder corrió serio peligro. Este lunes se disputará la decimoquinta etapa, con salida en Livigno y llegada en Lissone, de 205 kilómetros y el alto de Livigno, puntuable de tercera categoría, cuya cúspide se encuentra en el kilómetro 12,5.




