Benedicto XVI habla en español en un su primera audiencia general
Benedicto XVI celebró hoy la primera audiencia del Pontificado, en la que desveló que ha elegido este nombre en homenaje a Benedicto XV, "un valiente y auténtico profeta de la paz" y en la que dijo que se pone al "al servicio de la reconciliación y la armonía entre los hombres y los pueblos"
Benedicto XVI celebró hoy la primera audiencia del Pontificado, en la que desveló que ha elegido este nombre en homenaje a Benedicto XV, "un valiente y auténtico profeta de la paz" y en la que dijo que se pone al "al servicio de la reconciliación y la armonía entre los hombres y los pueblos". El Papa recibió en esta primera audiencia un auténtico baño de multitudes. Desde que llegó a la plaza de San Pedro hasta que la abandonó casi dos horas después, fue aplaudido y ovacionado en numerosas ocasiones, sobre todo cuando habló en español y los miles de fieles españoles y latinoamericanos le cantaron el famoso "Cielito Lindo". Se le vio feliz y satisfecho. Joseph Ratzinger no ahorró sonrisas y bendiciones y aunque en varios momentos recordó a Juan Pablo II en la audiencia de hoy se vio cómo poco a poco va imponiendo su propio sello. La audiencia la celebró sentado en un sillón al aire libre y en la plaza no fue colocado el tradicional baldaquino que cubría de la lluvia y del sol. Tras recorrer la plaza de San Pedro durante quince minutos en un "jeep" blanco descubierto entre los más de 20.000 fieles presentes, Benedicto XVI lo primero que hizo fue expresar los sentimientos que siente desde que fue elegido Papa el 19 de abril: estupor y gratitud. "Estupor y gratitud a Dios que ha sorprendido, comenzando por mí, eligiéndome a suceder al Apóstol Pedro", dijo el Papa, que de nuevo pidió a los católicos que recen por él. En la misma línea de los pasados días, el papa Ratzinger entabló un diálogo con los presentes, desvelando hoy las razones que le han llevado a elegir el nombre de Benedicto XVI. "He querido al ser elegido Obispo de Roma y Pastor Universal de la Iglesia llamarme Benedicto XVI, para unirme idealmente al venerado pontífice Benedicto XV, que guió a la Iglesia en un periodo difícil a causa del primer conflicto mundial. Fue valiente y auténtico profeta de paz y trabajó con gran valentía para evitar el drama de la guerra y después para limitar sus nefastas consecuencias", afirmó el Papa. Benedicto XVI agregó que siguiendo las huellas de su predecesor desea ponerse "al servicio de la reconciliación y armonía" entre los hombres y los pueblos, "profundamente convencido de que el gran bien de la paz es un don de Dios, don frágil y precioso que hay que defender, invocar y construir día a día con la ayuda de todos". El Papa añadió que el nombre de Benedicto evoca la figura extraordinaria del gran patriarca del monaquismo occidental, como fue san Benito de Nursia, copatrón de Europa junto a los santos Metodio y Cirilo. A este respecto, recordó que la Orden Benedictina, fundada por San Benito, ejerció un gran influjo en la difusión del Cristianismo en todo el continente europeo. San Benito, según el Papa, es un punto de referencia para la unidad de Europa y un "fuerte llamamiento a las irrenunciables raíces cristianas de la cultura y de su civilización", subrayó. Benedicto XVI manifestó, que en la misma línea que Juan Pablo II, dedicará las catequesis de las audiencias de los miércoles a comentar los salmos y los cánticos. Así, el próximo miércoles, según dijo, comenzará del punto donde se quedó Juan Pablo II el 26 de enero pasado, la última audiencia en la que el fallecido Papa comentó un salmo, en aquella ocasión el 114, dedicado al reconocimiento que el católico expresa a Dios. Benedicto XVI recuperó hoy la tradición de su antecesor Juan Pablo II y resumió la catequesis de la audiencia en diferentes idiomas, entre ellos el español, y saludó en la misma lengua, en medio de la alegría de españoles y latinoamericanos presentes. Además de en español, también lo hizo en francés, inglés y alemán y dirigió un saludo en polaco, esloveno y croata. Tras contar la elección del nombre y reiterar que desea ponerse al servicio de la paz y la reconciliación entre los hombres, saludó a los peregrinos procedentes de España y América Latina, entre ellos la Estudiantina del Instituto Católico la Paz, de Querétaro (México), "y a los fieles que nos están siguiendo a través de la radio y la televisión". "Querido amigos: gracias por vuestro afecto, os bendigo a todos, a vuestras familias y seres queridos", dijo en un español con buen tono y dulce acento. Los presentes rompieron en aplausos, gritaron "queremos al Papa, viva el Papa" y le cantaron el tradicional "Cielito Lindo", en medio de la satisfacción de Benedicto XVI, al que se le vio feliz y contento y prestando atención a la canción. Sus palabras en español fueron acogidas con grandes aplausos por los hispanos, que la esperaban como agua de lluvia después de que en la audiencia del pasado sábado con la prensa mundial sólo habló en italiano, inglés, francés y alemán, olvidando la lengua que hablan la mitad de los católicos del mundo. La última audiencia pública de un Papa se celebró el pasado 23 de febrero y fue por videoconferencia, debido a los problemas de salud del fallecido Juan Pablo II. En aquella ocasión la audiencia se celebró en el Aula Pablo VI y Juan Pablo II la siguió desde su biblioteca privada. Al día siguiente tuvo que ser hospitalizado de urgencia para ser sometido a una traqueotomía.




