Cientos de miles siguen el funeral por pantallas gigantes en Roma
Cientos de miles de personas siguen el funeral de Juan Pablo II, que se celebra en la Plaza de San Pedro, desde una decena de puntos en la ciudad de Roma, en los que se han colocado pantallas gigantes que retransmiten la ceremonia
Cientos de miles de personas siguen el funeral de Juan Pablo II, que se celebra en la Plaza de San Pedro, desde una decena de puntos en la ciudad de Roma, en los que se han colocado pantallas gigantes que retransmiten la ceremonia. Muchos de los peregrinos que no han logrado, o ni siquiera han intentado, entrar a la zona del Vaticano se han congregado en el histórico Circo Massimo, donde la misa funeral se puede ver a través de dos enormes pantallas colocadas en los laterales. Entre los fieles, buena parte de los cuales han pasado la noche allí, se pueden ver un sinfín banderas de distintas naciones, entre ellas las de Polonia, España, Francia, Bélgica, Brasil y Portugal, además de varias pancartas, muchas escritas en polaco. Numerosos voluntarios de Protección Civil y las fuerzas del orden controlan la zona, en la que el ambiente es de solemnidad, mientras treinta sacerdotes siguen la misa y están preparados para repartir la Comunión entre los fieles. Otro de los puntos en los que se han congregado miles de personas es el campus universitario de Tor Vergata, a las afueras de la capital y que en los últimos días se ha adecuado para convertirse en un campo de acogida para los peregrinos. Allí se han colocado nueve pantallas gigantes para retransmitir el funeral, frente a las que desde primera hora de la mañana está congregada una multitud formada por numerosos polacos e italianos. Muchos de los presentes, en su mayoría jóvenes, llevan banderas de diferentes nacionalidades y pancartas en las que se pueden leer mensajes como "nosotros somos la juventud del Papa". La ceremonia se sigue a través de grandes pantallas también en otras zonas de Roma, como los estadios Olímpico y Flaminio; la Plaza del Popolo; la Plaza de San Juan de Letrán; la Plaza de San Pablo y la propia Vía de la Conciliación, que une Roma con el Vaticano.




