Por primera vez en 26 años el Papa no dará la bendición en el Angelus, aunque su salud evoluciona favorablemente
El Papa Juan Pablo II, parcialmente mudo por una traqueotomía, delegó al obispo latinoamericano Leonardo Sandri la impartición de la bendición dominical en la plaza de San Pedro con ocasión al tradicional Angelus.
El Papa Juan Pablo II, parcialmente mudo por una traqueotomía, delegó al obispo latinoamericano Leonardo Sandri la impartición de la bendición dominical en la plaza de San Pedro con ocasión al tradicional Angelus.Igualmente será monseñor Sandri quien pronunciará la oración mariana e impartirá, a nombre del Papa, la bendición apostólica a los fieles presentes en la Plaza de San Pedro. El Santo Padre se unirá a la oración desde su habitación en el policlínico Gemelli. Según el portavoz del Vaticano, el papa no había dejado jamás de impartir el mensaje, ni siguiera pocos días después de sufrir el atentado en 11 de mayo de 1981, o durante las nueve veces que ha sido hospitalizado.El Papa no se asomará a la ventana del hospital para el saludo dominical como lo hizo a comienzos del mes, lo que había suscitado polémicas y críticas por haber expuesto a un anciano enfermo a tales esfuerzos. Las visitas al hospital tanto de jerarcas de la Iglesia Católica como de autoridades italianas se multiplicaron, aunque se sabe que ninguno ha podido ver al pontífice en su lecho de enfermo. El primero en llegar fue el cardenal español Julián Herranz, presidente del Pontificio Consejo para la interpretación de los Textos Legislativos, quien a la salida admitió que "no lo había podido ver personalmente, pero sé que todo está bien". Ningún boletín médico sobre sus condiciones de salud , será divulgado hasta el próximo lunes. Mientras tanto, miles de católicos se reunen para orar por la salud del Papa en las iglesias de todo el mundo a pedido de las autoridades religiosas locales. Según comunicados oficiales, el hopital Gemelli se encuenta en Vigilia que fue organizada para "apoyar con el afecto y la plegaria" al Papa y "pedir a Jesús que interceda ante la Virgen María para que lo proteja y lo conserve en su misión por el bien de la Iglesia y la humanidad". El profesor Rodolfo Proietti, el médico que coordina el equipo que atiende al pontífice, no quiso dar declaraciones sobre su estado de salud, pero asintió con la cabeza al ser interrogado sobre si evolucionada en forma positiva.




