La salud del Papa evoluciona favorablemente y reina serenidad en el Vaticano. No rezará el Angelus
La salud del Papa evoluciona favorablemente y aunque este domingo, por primera vez en sus 26 años de pontificado, no rezará el Angelus debido a su imposibilidad de hablar, esta plegaria mariana es "un ángelus de esperanza". Respecto a cuando será dado de alta, y si recuperará la voz el hermetismo en el Gemelli y en el Vaticano es total
La salud del Papa evoluciona favorablemente y aunque mañana, domingo, por primera vez en sus 26 años de pontificado, no rezará el Angelus debido a su imposibilidad de hablar, esta plegaria mariana es "un ángelus de esperanza". "Un ángelus de esperanza", titula en su edición vespertina el diario vaticano "L'Osservatore Romano", que afirma en un editorial que "desde la Cátedra del Policlínico Gemelli el Papa se unirá a la dulce y fuerte verdad de un Angelus alegre, rico de esperanza". El diario de la Santa Sede añade que al inmenso valor de esta "apremiante" oración, Juan Pablo II "se entregará, una vez más, totalmente, en el signo vigoroso y filial del Totus Tuus". Totus Tuus (Todo tuyo) es el lema que Karol Wojtyla eligió para su pontificado y en ambientes vaticanos estas palabras son consideradas como la confirmación de que su entrega al Papado es total y que está dispuesto a continuar a continuar al frente de la Iglesia mientras Dios quiera. Esta frase, incluida en el escudo papal, ha vuelto a la actualidad después de que nada más pasársele el efecto de la anestesia y ser trasladado a su habitación del Policlínico Gemelli en la noche del jueves, tras ser sometido a una traqueotomía, lo primero que hizo fue escribir en un papel: "sigo siendo Totus Tuus". Es la confirmación de que piensa seguir gobernando ("sirviendo", en lenguaje eclesial) hasta el fin de sus días. Aunque no podrá dirigir el rezo del Angelus, ya que no puede hablar, lo seguirá por televisión desde la habitación del "Gemelli", donde cumplió hoy su tercer días de hospitalización y donde recibió las visitas, entre otros, del cardenal español Julián Herranz, y del presidente de la Cámara de Diputados italianos, Pierferdinando Casini. Herranz, presidente del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos, dijo que el Papa está "muy bien, porque se siente continuamente acompañado de la Virgen", y Casini subrayó que la serenidad que vio en el secretario particular del Pontífice, Estanislao Dziwisz, es la prueba de que "todo va bien". "Se respira una atmósfera de serenidad y confianza. Ello refuerza todas nuestras esperanzas de una rápida recuperación y el regreso del Papa. La serenidad de monseñor Dziwisz es la prueba de que todo va bien", dijo Casini. Respecto a cuando será dado de alta, el hermetismo en el Gemelli y en el Vaticano es total y la división de opiniones es total. Fuentes vaticanas no descartan que lo sea a mediados de semana, mientras que otras dan por hecho que los tiempos "serán largos", ya que el Papa está muy débil y está siendo tratado con antibióticos para evitar eventuales infecciones, que son las más temidas en estos momentos. Sobre si recuperará o no la voz, la cautela es también total. En el Vaticano, cardenales y otras personalidad evitan pronunciarse sobre la eventualidad de un Papa "sin voz" y todos resaltan que la dificultad de palabra no cuenta siempre que el Pontífice pueda expresar su pensamiento, que lo puede hacer a través de la escritura -como ya hizo nada más salir del quirófano- o por gestos. Esta eventual situación que se puede producir ha hecho que ya algunos medios de comunicación hablen del "Papa del silencio" y de que se abre la etapa "del Pontificado del silencio y de los gestos". Fuentes vaticanas aseguraron que después de 26 años de Pontificado y conociendo las líneas maestras de Karol Wojtyla, basta con una mirada suya para saber lo que quiere. Los fieles, mientras tanto, rezan en todas las iglesias del mundo para que el Papa se recupere y recobre la voz y en el Vaticano, pasado el susto inicial, se trabaja con normalidad. Prueba de ello es que todos los dicasterios funcionan al cien por cien y el Papa a pesar de su hospitalización sigue desarrollando su labor, aunque reducida, como máximo jefe de la Iglesia Católica, nombrando nuncios y miembros de las Congregaciones de los Obispos y de varios consejos pontificios. Aunque sus poderes son absolutos y no puede delegar en nadie, en estos días ha adquirido mayor importancia el papel del cardenal secretario de Estado, Angelo Sodano, el "número dos de la Santa Sede", que es el encargado de hacerle llegar aquellos temas que no pueden esperar y hay que tomar una decisión. También ha aumentado el papel de su secretario, el discreto Dziwisz, quien desde 1966 está a su lado y en estos momentos se ha convertido en una referencia, hasta el punto que observadores vaticanos dicen que "más que la sombra del Papa ha pasado a ser el Papa en la sombra".




