ONU condena asesinato de sacerdote en Chocó
La Oficina en Colombia del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos condenó hoy el asesinato del sacerdote Javier Francisco Montoya, perpetrado por presuntos rebeldes de las FARC en las selvas del Chocó
La Oficina en Colombia del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos condenó hoy el asesinato del sacerdote Javier Francisco Montoya, perpetrado por presuntos rebeldes de las FARC en las selvas del Chocó. La dependencia de la ONU calificó como un "crimen de guerra" el del sacerdote, quien había sido secuestrado el pasado 8 de diciembre por presuntos guerrilleros de las FARC cerca de Nóvita (Chocó). "El asesinato del padre Montoya constituye un crimen de guerra y hace patente en sus autores el más profundo desprecio por los derechos fundamentales de la población civil", señaló la Oficina del Alto Comisionado. Instó a los miembros del grupo "Aurelio Rodríguez" de las FARC, a quien se atribuye el crimen, a "que, de conformidad con los principios de humanidad y las exigencias de la conciencia pública, permitan la recuperación del cadáver de la víctima". El sacerdote de 45 años, natural de Medellín y quien trabajaba para la diócesis de Istmina-Tadó, fue retenido cuando viajaba a oficiar una ceremonia litúrgica por un río y su crimen fue denunciado hoy por el obispo de esa zona, Alfonso Llano. El mismo despacho de la ONU exhortó a las FARC "a cumplir las recomendaciones internacionales sobre la observancia del derecho internacional humanitario". Además, exigió a sus jefes "pronunciarse públicamente sobre el delito atroz cometido" contra Montoya, al tiempo que expresó sus condolencias a la familia y compañeros de la víctima.




