Descubren primera decoración mural Inca en ciudadela de Cuzco
La primera decoración mural de la época Inca, denominada "Llamas del Sol", ha sido descubierta por arqueólogos que trabajan en la ciudadela de Choquequirao, en el departamento peruano de Cuzco.
Lima.--- La primera decoración mural de la época Inca, denominada "Llamas del Sol", ha sido descubierta por arqueólogos que trabajan en la ciudadela de Choquequirao, en el departamento peruano de Cuzco.Choquequirao, que significa "cuna de oro" en quechua, es una ciudadela que, según los expertos, sirvió de refugio para los "últimos Incas" tras la llegada de los españoles en 1536, y está situada a 75 kilómetros del santuario de Machu Picchu.Las veintidós figuras hechas en piedra calificadas como "Llamas del Sol" están dispuestas en 15 andenes de la ciudadela y se encuentran ubicadas mirando hacia el nevado de Quory Huayrachina.En la cultura Inca, la llama (camélido sudamericano) es usada como el animal de sacrificio en las ceremonias rituales como el Inti Raymi, Fiesta del Sol en quechua.El antropólogo Julihno Zapata, que trabaja en el lugar desde comienzos de 2003, calificó hoy este hallazgo de "extraordinario" porque "es la primera vez que se encuentra una decoración mural de este tipo en un centro arqueológico de la época incaica".La ciudadela de Choquequirao es un complejo que consta de nueve grupos arquitectónicos de piedra, además de cientos de andenes, habitaciones y sistemas de riego y de aprovechamiento del agua, muy innovadores para la época.Desde 2003, gracias a un acuerdo impulsado por la primera dama de Perú, Eliane Karp, tras un encuentro con el presidente francés, Jacques Chirac, se han invertido en Choquequirao cinco millones de euros, dinero en principio destinado a pagar la deuda externa de Perú con este país europeo.La esposa del presidente peruano (Alejandro Toledo) y antropóloga de profesión declaró a EFE sentirse "muy contenta por todos los hallazgos que se siguen produciendo en Choquequirao, que van a ayudar a que se transforme en un sitio turístico alternativo tan o más espectacular que Machu Picchu".Precisó que visitar la ciudadela de Choquequirao "es una mezcla de historia y aventura porque el visitante que llega por primera vez siente que está redescubriendo un sitio virgen".Para Eliane Karp de Toledo, Choquequirao es una ciudad inca que "contiene elementos rituales y sagrados, tiene una dirección hacia los Apus (espíritus de las montañas) y a la fuente del agua (río Apurímac)".El antropólogo Julinho Zapata dijo a EFE que, además de las "Llamas del Sol", se ha descubierto en los últimos meses en Choquequirao un cementerio inca llamado "muro triunfal", la casa de la "caída de agua" y la "Kallanca de los Huayquis" (un templo religioso).El cementerio refleja el alto grado de desarrollo de la arquitectura funeraria en la ciudadela inca, y contiene 17 fardos emplazados en tres compartimentos múltiples de forma rectangular."La casa de la caída del agua" tiene complejos dispositivos que constituyen un sistema hidráulico, que permitió procesar ritualmente la transformación del agua natural y convertirla en un liquido sacralizado.Otro hallazgo importante en Choquequirao lo constituyen las 23 pinturas rupestres de Negruyoc, emplazadas sobre la pared vertical de un afloramiento rocoso.En ellas se distinguen imágenes antropomorfas vestidas con "unkus" (ropaje inca), figuras geométricas constituidas por dobles círculos y figuras de Tumis (cuchillos ceremoniales usados por los incas para el sacrificio de llamas).Las primeras menciones sobre Choquequirao datan del período del virreinato y las ruinas han sido visitadas por viajeros y aventureros durante varios siglos. Sin embargo, las primeras tareas de restauración no se iniciaron hasta 1993 y se impulsaron en 1999, cuando se diseñó un plan maestro que ahora ha encontrado financiación.El complejo, situado de 3.100 metros sobre el nivel del mar, se construyó de forma escalonada sobre las estribaciones andinas, rodeado de impresionantes nevados de más de 5.000 metros de altitud.Según los estudiosos, Choquequirao fue un enclave económico conectado con la selva y con ciudadelas importantes como Machu Picchu y Písac. Posee una extraordinaria vista hacia la vertiente de Río Blanco, del Cañón del Apurímac y del hermoso nevado de Salcantay.




