Huelga entró en duodécima jornada en medio de crispación social
La huelga general en Venezuela entró en su duodécima jornada consecutiva, marcada por la lucha de poder en la vital industria petrolera del país y en medio de una aguda crispación social.
CARACAS.--- La huelga general en Venezuela entró en su duodécima jornada consecutiva, marcada por la lucha de poder en la vital industria petrolera del país y en medio de una aguda crispación social.La huelga general fue convocada por la alianza opositora Coordinadora Democrática, para presionar la salida del Gobierno de Hugo Chávez.El paro ha perdido seguimiento en los golpeados sectores comerciales, que en su mayoría han abierto sus puertas en Caracas y en el resto del país.Algunos de los comercios del este de Caracas, zona eminentemente opositora, que han decidido abrir, han recibido la visita de "pelotones de desobedientes", integrados por manifestantes anti-Chávez, que les han obligado a cerrar sus puertas, según informó hoy el diario caraqueño "El Universal".En el este de la capital venezolana permanecen cerrados todos los centros comerciales, aunque en el oeste, donde predominan los "chavistas", la mayoría de esos centros han reactivado sus actividades.El presidente de la Cámara Venezolana de Centros Comerciales, Arnold Moreno, aseguró que entre "un 85 y un 88 por ciento" de los centros comerciales del país están encuentran clausurados, según publicó hoy el diario "El Globo" de Caracas.La huelga general incide fuertemente en la estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA), donde un número impreciso de altos gerentes y la flota Marina encargada de la distribución interna de gasolina, se sumaron a la huelga general opositora dos días después de su inicio.Los petroleros en huelga reiteraron ayer, jueves, al igual que la alianza de partidos, asociaciones civiles y las cúpulas sindical y patronal del país, que no levantarán el paro hasta que "Chávez se vaya" y se convoquen "elecciones ya".El Gobierno aplica planes de contingencia con el apoyo de la Fuerza Armada Nacional y de la "mayoría" de la nómina obrera, que no apoya el paro, lo que han permitido que "paulatinamente la normalidad operativa" regrese a la empresa, según ha reiterado el ministro de Energía, Rafael Ramírez.Entre las medidas tomadas por el Gobierno, que representa al Estado como único dueño de la empresa, y preside la junta directiva, está el despido de cuatro altos gerentes líderes de la huelga en PDVSA.Los ejecutivos en huelga insistieron ayer en que son "falsas" las informaciones gubernamentales respecto a la recuperación paulatina de la operatividad en la industria petrolera de Venezuela, el quinto exportador mundial de crudo y cuarto suministrador de crudo de EEUU.La crispación social se agudiza en el país debido a la constante presencia callejera de manifestantes opositores y oficialistas, que hacen temer enfrentamientos de consecuencias impredecibles.Anoche, la Policía Metropolitana desalojó con gases lacrimógenos la céntrica Plaza La Candelaria, después de que escaramuzas entre grupos oficialistas y opositores amenazaban con finalizar en un enfrentamiento entre los dos bandos.La situación de Caracas, sitiada por los manifestantes que pululan por toda la ciudad, se repite en las principales ciudades del país.Los simpatizantes del Gobierno y de la alianza opositora obedecen ciegamente los dictámenes de sus líderes, que les han ordenado "tomar las calles" en defensa de sus intereses políticos particulares.




