Dudas en la oposición sobre convocatoria a huelga tras la marcha
Entre los convocantes de la gran marcha anti Chávez de mañana persisten las dudas sobre la conveniencia de llamar a una posterior huelga general, mientras el Gobierno continúa adelante su ofensiva contra supuestos elementos golpistas.
CARACAS.--- Entre los convocantes de la gran marcha anti Chávez de mañana persisten las dudas sobre la conveniencia de llamar a una posterior huelga general, mientras el Gobierno continúa adelante su ofensiva contra supuestos elementos golpistas.La fecha de un eventual paro, que podría ser indefinido para obligar a Chávez a renunciar al Gobierno, no se concretará este jueves, anunciaron el martes portavoces de los grupos civiles que integran la Coordinadora Democrática, que promueve la movilización.Sin embargo, líderes del sector sindical de la liga opositora dijeron que existe "consenso" para iniciar la huelga general el próximo 4 de noviembre, festivo bancario en Venezuela.La Coordinadora Democrática, integrada por partidos políticos y asociaciones civiles de oposición, y las cúpulas patronal y sindical del país, organizó la marcha para pedir el adelanto de las elecciones generales, legalmente previstas para diciembre del 2006.Vilma Petrash, una de las portavoces civiles de la liga, argumentó que no se anunciará el jueves la fecha de la eventual huelga porque quieren "separar" las dos acciones de protesta.Ello, con el fin de "dar un tiempo" al Gobierno y al Legislativo, dominado por afectos a Chávez, para que "reflexionen y propongan, como poderes públicos, el adelanto de las elecciones".Petrash negó que la indecisión sobre la fecha de la huelga, con la que amenazan desde julio pasado las cúpulas patronal Fedecámaras y sindical Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), signifique una fractura en el seno de la Coordinadora."El paro es una decisión muy democrática tomada por Fedecámaras, porque se ha producido una importante alineación en nuestra voluntad democrática, de todos los sectores que estamos unidos en esta lucha por recuperar la democracia en Venezuela", dijo Petrash.Para el Gobierno, tanto la marcha del jueves como la eventual huelga forman parte de un "plan golpista", que fue identificado y "abortado" por los cuerpos de Inteligencia el pasado viernes, según anunció el propio Chávez.En el marco de las investigaciones sobre la supuesta sublevación frustrada, dos residencias de presuntos implicados en el plan "golpista" han sido registradas, la más reciente la del coronel Antonio Guevara el pasado martes.Guevara, ya investigado por su participación en el golpe de Estado que el pasado 11 de abril desalojó por 48 horas a Chávez del poder, señaló que los agentes de la policía política DISIP se llevaron tres discos duros de ordenador, agendas telefónicas, vídeos y unos documentos que, según precisó, no reconocía como propios.La nueva acometida gubernamental contra la gestación de otra supuesta rebelión militar comenzó la semana pasada con el registro de la casa del ex canciller Enrique Tejera París, donde fueron hallados papeles "comprometedores", según denunció el propio Chávez.El ministro del Interior, Diosdado Cabello, ha dicho que el Gobierno "no se dejará tumbar", y que en la medida que las pesquisas arrojen "nuevos nombres" de supuestos "golpistas" continuarán los registros.En ese sentido, Chávez insistió este martes a sus aliados en un acto oficial para que se mantengan alerta, porque la supuesta amenaza golpista no ha sido liquidada aún.La Coordinadora Democrática ha negado que pretenda un golpe contra Chávez, y ha dicho que las denuncias presidenciales en ese sentido, los allanamientos y la movilización de tropas en Caracas son un mecanismo del Gobierno para "amedrentar" a la oposición.El movimiento de tropas en diferentes puntos de la capital ha sido definido por las autoridades militares como "operaciones normales" de resguardo de las zonas de seguridad decretadas recientemente por el Ejecutivo.




