Chávez refuerza seguridad militar ante marcha de la oposición
El Gobierno venezolano aumentó la seguridad militar en Caracas ante el temor de brotes de violencia previos a la multitudinaria marcha anunciada para el jueves contra el presidente Hugo Chávez.
Caracas.--- El Gobierno venezolano aumentó la seguridad militar en Caracas ante el temor de brotes de violencia previos a la multitudinaria marcha anunciada para el jueves contra el presidente Hugo Chávez.Efectivos de la Brigada 42 de Paracaidistas de la Fuerza Armada Nacional (FAN) llegaron desde el centro del país al Fuerte Tiuna, principal base militar en Caracas, a fin de "reforzar" la seguridad y generar "tranquilidad" en la población.El diputado oficialista Pedro Carreño explicó que el movimiento militar evidencia que la FAN está "vigilante" ante la posibilidad de que se genere un "caos" durante la marcha opositora, cuya intención es pedir la renuncia a Chávez.Carreño afirmó que la presencia de las tropas debe generar "tranquilidad" y no "alarma" entre la población y los sectores de la oposición, que por el contrario criticaron el refuerzo militar y lo tomaron como un intento de "amedrentamiento" contra la manifestación.El parlamentario del partido opositor Copei, Nelson Chacín, denunció que con estas acciones el Gobierno de Chávez "arremete con más violencia" contra quienes lo critican y trata de "impedir" la participación ciudadana en la marcha de mañana.Hasta ahora ningún funcionario del Gobierno ha confirmado si este refuerzo militar forma parte del "Plan Avila", un plan castrense de contingencia ante situaciones de emergencia, que en su primera fase no es represivo.La intención inicial de la marcha era llegar al Palacio presidencial de Miraflores para exigir la renuncia a Chávez, pero la iniciativa fue abortada por el Gobierno, argumentando que la manifestación podría poner en "peligro" la sede del Ejecutivo.Sin embargo, tras la mediación del ex presidente estadounidense Jimmy Carter, que llegó a Venezuela el pasado sábado para facilitar la reconciliación política en el país, Chávez aceptó que una representación de la oposición pudiera llegar a Miraflores a entregar sus demandas.Carter señaló que Chávez también se comprometió a que sus adeptos no convocarán ninguna contramarcha para enfrentar a sus detractores y garantizó que la manifestación de la oposición se hará de forma "libre y pacífica".El ex presidente estadounidense abandona hoy el país tras el aparente fracaso de su gestión "facilitadora" del diálogo entre el Gobierno y la oposición, luego de que su misión se viera empañada con la negativa de los partidos políticos de reunirse con Chávez.La oposición política al Gobierno planteó al excusarse que no estaban dadas las condiciones para este encuentro y que tampoco había una agenda de trabajo establecida de mutuo acuerdo.La intermediación de Carter sólo logró que el Gobierno venezolano aceptara que la Organización de Estados Americanos (OEA) forme parte del grupo de instancias internacionales que "faciliten" un diálogo de reconciliación nacional.El vicepresidente ejecutivo, José Vicente Rangel, aclaró que el papel de la OEA y de otras instancias como la ONU será sólo de "facilitación" del diálogo y no de "mediación" en el conflicto político venezolano.La visita de Carter finaliza en medio de una gran tensión social generada por la situación política y la posibilidad de que la manifestación contra Chávez reproduzca la violenta crisis política e institucional del pasado 11 de abril.Los hechos violentos de hace tres meses incluyeron un golpe de Estado cívico-militar de 48 horas contra Chávez, la instauración de un Gobierno transitorio liderado por el ex presidente de la patronal Pedro Carmona y la muerte de al menos 124 personas




