Bush anunciará endurecimiento de su política hacia Cuba
El presidente George W. Bush anunciará este l lunes un endurecimiento de la política estadounidense hacia Cuba, en una nuevo intento de promover un cambio político en la isla.
WASHINGTON.--- El presidente George W. Bush anunciará este l lunes un endurecimiento de la política estadounidense hacia Cuba, en una nuevo intento de promover un cambio político en la isla.Bush presentará sus nuevas propuestas en una intervención solemne en la Casa Blanca, y a continuación viajará a Miami, la ciudad del estado de Florida conocida como la capital del exilio cubano, para conmemorar el centenario de la independencia de Cuba.El discurso de Bush se producirá en un momento especialmente delicado en las relaciones entre EEUU y Cuba, pocos días después de la visita del ex presidente Jimmy Carter a La Habana y de la acusación de Washington de que la isla tiene en marcha programas de investigación biológica de posible uso militar.Bush ya advirtió la semana pasada que el tono de la intervención será duro con Cuba, y girará en torno a que "Fidel Castro es un dictador y es un represor. Y debería tener elecciones libres y libertad de prensa, liberar a los presos y favorecer la libertad de prensa".Según funcionarios estadounidenses, el presidente anunciará, entre otros, un aumento de las restricciones de viaje a Cuba, un mayor apoyo a los disidentes internos y medidas a favor de la sociedad civil en la isla caribeña.Además, Bush buscará aumentar el aislamiento internacional del régimen cubano, sobre todo entre los países que más relaciones comerciales mantienen con La Habana.Bush "llamará al régimen de Castro por su nombre: es un dictador, es el peor violador de los derechos humanos en este hemisferio", dijo hoy Jorge Mas Santos, presidente de la Fundación Nacional Cubano-Americana, la organización más influyente del exilio.Mas Santos añadió, en declaraciones a la cadena ABC, que el presidente cubano es "un hombre que es una amenaza, no sólo para Estados Unidos, sino para el resto del mundo por la forma en que acoge a terroristas".El anuncio de Bush, que coincidirá con el centenario de la independencia cubana, tendrá también como objetivo la política interna.Tras su discurso en la Casa Blanca, el presidente se desplazará a Miami para otra intervención sobre Cuba y, poco después, será el protagonista de un acto de recaudación de fondos para la campaña de reelección de su hermano Jeb como gobernador de Florida.Este estado es clave en la política nacional, como se comprobó en las elecciones presidenciales de 2000.A pesar de que el viaje de Carter a Cuba sacó de nuevo a relucir la eficacia del embargo de EEUU a la isla, la Casa Blanca ha dejado claro que no va a renunciar a esa herramienta de su política.Bush "cree que el embargo comercial es una parte vital de la política exterior y de derechos humanos de EEUU hacia Cuba", recordó la pasada semana el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer.Recalcó que el comercio con Cuba "no favorece al pueblo", sino para "ayudar a mantener a un régimen represivo".A pesar de ello, unos cuarenta senadores, entre ellos algunos republicanos, se han manifestado recientemente a favor del desmantelamiento progresivo de las sanciones económicas a Cuba."El embargo ha sido el salvavidas de Castro, porque nos culpa a nosotros del fracaso del socialismo", consideró hoy el congresista republicano Jeff Flake (Arizona).Las relaciones entre EEUU y Cuba han estado también dominadas en los últimos días por las acusaciones de Washington acerca de que Cuba tiene capacidad de investigación sobre armas biológicas de uso civil y militar, y que habría compartido esa tecnología con otros países que apoyan el terrorismo.El senador demócrata por Florida Bob Graham, presidente del comité de Inteligencia del Senado, aseguró hoy a la cadena de televisión CBS que el Gobierno no ha contestado a sus preguntas acerca de qué medidas piensan tomar contra la supuesta amenaza cubana.La pasada semana, en plena controversia, la Casa Blanca no pudo aportar ninguna prueba concreta que demuestren esas amenazas. "Estados Unidos tiene muchas razones para estar preocupado", afirmó el portavoz presidencial.




