Michelle cerca de Nassau y Florida vuelve a la normalidad
El huracán "Michelle", que se ha debilitado luego de atravesar Cuba, amenazaba hoy lunes a las islas Bahamas, mientras que el sur de Florida (EEUU) comenzaba a volver a la normalidad tras el riesgo de verse afectado.
MIAMI.--- El huracán "Michelle", que se ha debilitado luego de atravesar Cuba, amenazaba hoy lunes a las islas Bahamas, mientras que el sur de Florida (EEUU) comenzaba a volver a la normalidad tras el riesgo de verse afectado.El Centro Nacional de Huracanes (CNH), con sede en Miami (Florida), informó a las 15.00 GMT de que el centro del huracán estaba localizado cerca de los 24,8 grados de latitud norte y los 77,2 grados de longitud oeste, a unos 70 kilómetros al suroeste de Nassau, capital de las Bahamas."Michelle" se mueve hacia el noreste a unos 28 kilómetros por hora y se espera que continúe en esa dirección las próximas veinticuatro horas.La última medición de los vientos máximos sostenidos de "Michelle" indicó que alcanzan los 120 kilómetros por hora y los expertos pronosticaron que el sistema se seguirá debilitando gradualmente.Se ha emitido un aviso de huracán para las islas centrales y del noreste, incluyendo Gran Bahama, Los Abacos, Beerry, Bimini, Andros, Nueva Providencia, Eleuthera, Cat Island, Exumas, San Salvador, Rum Cay y Long Island.También permanece en efecto un aviso de vigilancia de huracán para Bermuda, adonde "Michelle" puede llegar el miércoles por la mañana.Mientras, en el sur de Florida comenzaron a debilitarse al mediodía los vientos con fuerza de tormenta tropical (entre 63 y 117 kilómetros) que arreciaron en la zona durante la mañana."Parece que sólo nos afectó la periferia de 'Michelle'. No creo que nos haya causado algún daño significativo", dijo Max Mayfield del CNH.A pesar de que "Michelle" aparentemente no ocasionará daños materiales o víctimas en el sur de Florida, no escapó a sus azotes la economía de la zona, ya debilitada por el menor flujo de turistas tras los atentados en EEUU el 11 de septiembre.Miles de negocios y hoteles debieron cerrar sus puertas, mientras que diversas playas de los condados Monroe, Broward y Miami-Dade sufrieron una gran erosión."Esto no podía haber pasado en un momento peor. Es terrible", dijo a la prensa Jimmy Weekely, alcalde de Cayo Hueso, la ciudad más septentrional de Estados Unidos.En la ciudad de Hollywood, al norte de Miami, cuyos balnearios y restaurantes al borde del mar son centros de atracción para turistas canadienses y latinoamericanos, las playas han desaparecido casi totalmente.Mientras, Alex Penelas, alcalde de Miami-Dade, informó de que la ciudad vuelve rápidamente a la normalidad y que las elecciones programadas para el martes en algunas de las municipalidades del condado se desarrollarán sin problemas.Penelas agregó que los evacuados han comenzado a regresar a sus casas y el tránsito es fluido en la zona, gracias a que las clases fueron suspendidas y a que hoy sólo trabajaron los servicios municipales fundamentales."Es increíble la suerte que hemos tenido. Sin embargo, esto es un recordatorio de que la temporada de huracanes no termina hasta el 30 de noviembre", dijo el alcalde a los floridanos, que aún recuerdan los destructores efectos del huracán "Andrew", en 1992."Andrew", con vientos de 250 kilómetros por hora, causó la muerte de 35 personas, mientras que unas 300.000 se quedaron sin vivienda, más de 8.000 establecimientos comerciales desaparecieron y las pérdidas ascendieron a 20.000 millones de dólares,Este año, durante la temporada de huracanes que comenzó el primero de junio, se han formado siete ciclones, incluido "Michelle", y trece tormentas tropicalesDurante su paso por Cuba y Centroamérica, "Michelle" causó la muerte de doce personas, la desaparición de treinta y casi 40.000 damnificados, además de cuantiosos daños materiales y a la agricultura.En Cuba, donde el huracán penetró el domingo por la península sureña de Zapata, el sistema acarreó daños cuantiosos en la agricultura y las comunicaciones.Más de 600.000 personas fueron evacuadas en siete provincias y, según la Defensa Civil Nacional, no hay informaciones sobre percances graves.




