Experto duda relación entre EEB y enfermedad de Creutzfeldt-Jakob
La relación entre la encefalopatía espongiforme bovina (EEB), conocida popularmente como enfermedad de las "vacas locas" y su equivalente humano, el mal de Creutzfeldt- Jakob, queda en duda en un estudio hecho público hoy viernes.
LONDRES.--- La relación entre la encefalopatía espongiforme bovina (EEB), conocida popularmente como enfermedad de las "vacas locas" y su equivalente humano, el mal de Creutzfeldt- Jakob, queda en duda en un estudio hecho público hoy viernes.Publicado en la revista "British Medical Journal" y elaborado por el experto en epidemiología George Venters, el trabajo sostiene que lo que se considera una nueva variante de Creutzfeldt-Jakob en realidad no es tal, sino un tipo ya existente y que no se diagnosticó adecuadamente hasta los años noventa.Según el experto, uno de los indicios que ponen en duda el vínculo es el escaso número de personas afectadas por esta enfermedad.Venters cree que la epidemia de EEB entre 1983 y 1988, que afectó a 350.000 vacas, tendría que haber venido acompañada de una escalada similar de los casos entre los seres humanos, si es que una de las enfermedades era la causa de la otra.Sin embargo, el número de casos de la nueva variante de Creutzfeldt-Jakob se ha estabilizado en unos 25 al año, y la cifra de muertes por esta enfermedad es de sólo un centenar de personas.En su artículo, el epidemiólogo explica que "porque la detección de esta supuesta enfermedad nueva se hizo en un momento en el que la gente estaba expuesta a la EEB, se pensó que la causa (del mal de Creutzfeldt-Jakob) era animal"."Ha llegado el momento de abrir este debate y replantearnos las cosas. No hay indicios claros y los criterios existentes para establecer la relación entre la EEB y la variante nueva de Creutzfeldt-Jakob están lejos de ser firmes. La epidemiología nos muestra que la relación en realidad no es probable", dice el experto.Sin embargo, otros especialistas en la enfermedad han salido al paso del epidemiólogo y sostienen que hay pruebas suficientes como para afirmar que los humanos enfermos con la variante nueva lo están tras haber comido carne de vaca infectada con EEB.Según el profesor James Ironside, de la Unidad de Seguimiento de la enfermedad de Creutfeldt-Jakob, "sabemos por una serie de estudios aquí y en Estados Unidos que el agente transmisible que causa la EEB es el mismo que el causante de la Creutzfeldt-Jakob y también la ha transmitido a otras especies, incluidos gatos y antílopes en zoológicos".




