El presidente Roosevelt esperaba ataque japonés, según investigador
El ataque japonés a Pearl Harbor no fue una sorpresa para el presidente Franklin D. Roosevelt, quien preparó su muy citado discurso sobre "el día de la infamia" horas antes de la incursión, según el investigador Daryl S. Borgquist.
WASHINGTON.--- El ataque japonés a Pearl Harbor no fue una sorpresa para el presidente Franklin D. Roosevelt, quien preparó su muy citado discurso sobre "el día de la infamia" horas antes de la incursión, según el investigador Daryl S. Borgquist.Borgquist, un historiador que trabaja en el Departamento de Justicia, cree que la Marina de Guerra y otras entidades del gobierno de Estados Unidos ocultan documentos cruciales que probarían que Washington supo con anticipación dónde y cuándo Japón atacaría en 1941.El ataque japonés fue seguido por la declaración de guerra de Estados Unidos a Japón y su participación inmediata en la Segunda Guerra Mundial. El incidente es el tema de una versión cinematográfica estrenada esta semana en Estados Unidos.Borgquist, quien presentará sus conclusiones hoy en una conferencia en Nueva York, dijo al diario The Washington Times que el discurso que Roosevelt pronunció en el Congreso después del ataque japonés fue redactado por un grupo de funcionarios del Departamento de Estado.Ese equipo, según Borgquist, lo encabezó el entonces secretario asistente de Estado, Adolph Berle, y el texto fue escrito el sábado 6 de diciembre. La incursión japonesa, que destruyó buena parte de la fuerza naval de EEUU en el Pacífico, ocurrió el domingo 7 de diciembre.En un artículo que publicó en 1999 en la Revista de Historia Naval, Borgquist había afirmado que el ataque japonés sobre Pearl Harbor "no fue una sorpresa de modo alguno" para el gobierno de Roosevelt.El autor citó una carta de Helen E. Hamman, en la cual detalla la entrevista que tuvo su padre Don C. Smith, director del Servicio de Guerra de la Cruz Roja, con Roosevelt "poco antes del ataque".Según ese testimonio Roosevelt le advirtió a Smith que los servicios de espionaje de EEUU tenían información sobre el ataque inminente a Pearl Harbor por parte de los japoneses y le dio instrucciones para que enviara materiales y personal de socorro a un área de preparación."Cuando (Smith) protestó", según la carta de Hamman, "el presidente Roosevelt le dijo que los estadounidenses jamás aceptarían entrar en la guerra en Europa a menos que fueran atacados dentro de sus propias fronteras".El gobierno de Estados Unidos todavía no ha tomado una decisión sobre la petición de los familiares del mayor general Walter Short y el contralmirante Husband Kimmel para que ambos oficiales sean elevados de grado a título póstumo.Después de una investigación expedita del ataque, Short y Kimmel, que comandaban las tropas estadounidenses en Pearl Harbor, fueron relevados de sus comandos, y más tarde pasaron a situación de retiro con los rangos inferiores de mayor general y contralmirante.



