Entre $500 y $1.000 tienen que pagar docentes en Barranquilla para evitar ser atracados
Más de 100 profesores han tenido que ser trasladados a otros centros educativos porque han sido amenazados.
Entre $500 y $1.000 tienen que pagar docentes en Barranquilla para evitar ser atracados. Foto: Getty Images(Thot)
En diálogo con La W, José Ignacio Jiménez, quien es presidente de la Asociación de Educadores de Barranquilla, denunció la vulnerabilidad de los docentes ante la problemática del microtráfico que afecta las afueras de las instituciones educativas. Así, Jiménez manifestó que los profesores se encuentran amenazados por estos delincuentes y que, debido a esta situación, tienen que pagar una extorsión que oscila entre los 500 y los 1.000 pesos.
“Para nosotros es claro que es una vacuna, una extorsión que les hacen a los maestros porque para llegar a la escuela tienen que pagar 500 o 1.000 pesos para no ser objeto de atraco a la hora de salida. Esto sucede en muchos barrios de Barranquilla: en Rebolo, La Chinita, La Luz Siete de Abril, Carrizal, Santo Domingo, La Manga, Los Rosales, Sourdis, y Los Olivos”, relató Jiménez.
Debido a esta situación, ya han sido priorizados cuarenta colegios en cuanto a seguridad escolar y, según la Oficina para la Seguridad y Convivencia Ciudadana, la escogencia de estas cuarenta instituciones educativas obedeció a la triangulación entre la Policía de Infancia y Adolescencia y la Secretaría de Educación, para vigilar estas instituciones y contrarrestar la problemática.
Pero para los docentes, aún no es suficiente: “La Secretaría ha venido tomando algunas medidas, y las vemos con buenos ojos. Pero es que no solo son esas cuarenta, (ya que) Barranquilla tiene ciento cincuenta instituciones y en casi todas hay esos problemas. La seguridad debe extenderse a las demás escuelas, exigimos resultados. En los últimos 10 años hay más de 100 profesores que han tenido que ser trasladados de una institución a otra porque han sido amenazados, y las denuncias ahí están pero no vemos los resultados de las partes investigativas”.
Jiménez señaló que ya han sido varias las agresiones que han sufrido los docentes, y que estos temen por su seguridad: “Cuando un compañero le dijo a un delincuente que no le iba a entregar el celular, le propinaron un balazo en la pierna y le hicieron otro tiro, que gracias a Dios no impactó en su humanidad (…) hoy, al compañero lo tenemos en la casa, es poco o nada lo que las autoridades vienen haciendo”.