La historia de la familia de Yuliana en una barrio de invasión en Bogotá
Los Samboní llegaron a la capital hace 4 años con sus tres hijos, venian de Bolívar, sur del Cauca.

La historia de la familia de Yuliana en una barrio de invasión en Bogotá
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Hay una soledad absoluta en la parte alta de Bosque Calderón Tejada, barrio ubicado en la parte de arriba de Chapinero aquí en Bogotá.
Frente a la vivienda de Yuliana Samboni, la pequeña de 7 años abusada y asesinada en las últimas horas, no hay bastante gente. Escasamente patrulleros de la Policía de Bogotá en una motocicleta que prometen preservar la integridad de la familia.
En esta vivienda no hay nadie, pero se siente la tristeza de los vecinos que se asoman a las ventanas a observar la llegada de Caracol Radio y algunos salen tímidamente a decir en coro que nunca antes un adinerado había llegado a la zona. Menos a raptarse a una niña. Mucho menos, a no devolverla viva.
La casa, en una esquina, vecina de un barranco oscuro y tenebroso cuya mirada al final se pierde entre el monte, es demasiado pequeña, angosta, con tejas de zinc, prefabricada.
No tiene ventanas, tampoco vidrios. Solo la protegen unas delgadas cortinas. Desde afuera se sube a la vivienda en una escalera improvisada donde Yuliana subía y bajada con sus muñecas. El piso es en tierra. En medio de las rendijas de la puerta se observa la estrechez del hogar. Hay electrodomésticos dañados por todos lados, vasijas arruinadas, un baño al lado de la puerta principal.
Los Samboní llegaron hace cuatro años a esta casa provenientes del Cauca. Allí vivía el papa, la mamá, tres niños y dos tíos. En realidad residían en medio del hacinamiento.
En este barrio, donde el frío pega con más fuerza que en la Bogotá normal, todas las casas son humildes, pero la vivienda de los Samboní es la más humilde entre las humildes.
Mientras Caracol Radio espera en la puerta de la vivienda, se escucha un megáfono. Abajo, en el salón comunal decenas de familias se han reunido en señal de protesta. Hacen este acto en rechazo buscado recolectar recursos económicos para apoyar a la familia de la niña que no se volverá a observar caminar por las estrechas vías saludando a sus vecinos.



