“Lo cierto es que mi familia llegó a un acuerdo con el ELN”
Ramón Cabrales se negó a revelar la suma que pagó su familia para que recobrara su libertad, pero reconoció que su esposa fue la encargada de la mediación.
Cinco días después de haber recobrado su libertad, tras seis meses de cautiverio en poder del ELN, Ramón Cabrales habló de la pesadilla que vivió por 203 días y que sólo tuvo punto final cuando pudo reencontrarse con sus seres queridos, después del pago de un millonario rescate del que debió encargarse su esposa, con quien negociaron sus captores.
Minutos antes de salir rumbo a la Registraduría para recuperar su cédula de ciudadanía, el alto consejero de la gobernación de Norte de Santander para la región del Catatumbo reiteró lo que ya había revelado en 6AM Hoy por Hoy horas después de su liberación. El suyo fue un secuestro económico.
“Fueron 203 días de sufrimiento con un final feliz. Logré volver sano y salvo, lo que no lograron mis tíos”, precisó Cabrales tras revelar que inicialmente confió que su secuestro fuera político.
“En la primera exigencia me hablaron de 3 millones de dólares. Nuestra vida es de personas modestas, ella es ama de casa, yo funcionario de la gobernación. Me parecía exorbitante esa cifra de la que ellos hablaban”.
Señaló que los primeros tres meses de cautiverio lo tuvieron cerca de la ciudad, pero en el mes de octubre fue llevado al norte del departamento donde era más fácil sintonizar emisoras de Venezuela. Cree que estuvo cerca de la reserva Motilón – Barí, cruzando la Serranía del Perijá, en el departamento de Cesar.
El día de su liberación hizo un recorrido de más de una hora en moto y otras tres en carro. “Al llegar a ese punto me encuentro con el señor que me dio la libertad. Me dice ahora va llegar un padre que viene con tu familia, cámbiate la ropa –yo permanecía con una sudadera y buzo-, tenemos ropa nueva, -yo le dije no tranquilo yo tengo la ropa y raído me cambié la ropa que yo tenía, eso olía a humedad y fue con la que yo salí. Cuando volteé a mirar logré ver a mi esposa, ella se cayó de la emoción, nos abrazamos y después de unos minutos me dijo vámonos, vámonos ya”.
Cabrales reconoció que su esposa fue la pieza determinante para su liberación, ella era quien se negociaba con los captures y fue ella quien estuvo tres días esperándolo en el sitio definido por el ELN para su liberación.
“Lo cierto del caso es que mi familia llega a un acuerdo y eso fue lo primero que dijeron mis familiares, que no tocara ese tema. Lo importante era que volviera a vivir”, precisó Cabrales, quien no quiso revelar el monto que se pagó por su liberación.
Sostuvo que nunca estuvo en compañía de otros secuestrados y que inicialmente lo custodiaron 6 guerrilleros, después fueron 5 y finalmente 4. “Lo mío era como una misión muy secreta, nunca me dejaron ver por donde andaba o compartir con algún otro retenido”.
“Es volver a nacer, es que hay cosas que no tienen precio como volver a bañarse, ir al baño, comer lo que quiera, ser uno”, insistió.
Aseguró que todavía no ha definido cuál será su futuro próximo, si volverá a su cargo como consejero de la gobernación y anunció que en los próximos días viajará a Bogotá para someterse a un chequeo médico con especialistas.
Finalmente, aseguró que pudo comprobar como el ELN se ha fortalecido en las zonas donde lo mantuvieron cautivo y se mostró confiado en que en el país no se tolere el secuestro de ningún otro colombiano y que los diálogos con esa guerrilla se conviertan en un “proceso serio y ágil porque el tiempo va en contra cuando se dilata tanto”.




