Ciencia y medio ambiente

Comunidades energéticas: La alternativa para que empresas ahorren 40% en su consumo eléctrico

Mientras en Colombia aumenta el consumo de energía, alcanzando un crecimiento del 6.55% en junio de 2026, un nuevo modelo regulatorio permite que las empresas accedan a energía solar sin necesidad de instalar paneles en sus propias sedes, a través de las comunidades energéticas.

Tras la expedición del Decreto 2236 de 2023, la Resolución UPME 501 de 2024 y la Resolución CREG 101 072 de 2025, que habilitó nuevos mecanismos de generación y autogeneración agrupada de energía, en el país se busca promover el uso de comunidades energéticas para que las empresas puedan reducir su dependencia de las fuentes tradicionales y controlar uno de sus principales costos operativos.

Esto se da debido a la crisis energética de Colombia que desencadenaría un eventual racionamiento y un desabastecimiento energético que según proyecciones de XM, el operador del sistema eléctrico colombiano, podría llegar hasta el 6,8 % en 2030, evidenciando la necesidad de ampliar las alternativas de generación para reducir la presión sobre el sistema eléctrico.

De acuerdo con estimaciones de la empresa antioqueña Azimut Energía, el modelo de comunidades energéticas permitiría generar ahorros cercanos al 40 % en el consumo de energía de las compañías.

La normatividad permite que diferentes puntos de consumo hagan parte de una misma comunidad energética, aunque estén ubicados en lugares distintos, siempre que cumplan las condiciones establecidas dentro del mismo mercado de comercialización y sistema de distribución.

“El modelo parte de la agrupación de diferentes facturas o puntos de consumo. Según el esquema regulatorio, una comunidad puede reunir al menos 11 consumidores, que pueden corresponder a diferentes empresas o incluso a múltiples sedes de una misma organización. Así, una instalación solar puede generar energía desde un punto con disponibilidad de espacio y distribuir su producción entre distintos establecimientos.

Esto resulta útil para compañías con múltiples sucursales, puntos de venta u oficinas, así como para pequeñas y medianas empresas que no cuentan con infraestructura propia para desarrollar proyectos de autogeneración”, explica Camilo Montoya, cofundador y CEO de Azimut Energía.

Según el directivo, el impacto económico está relacionado con la posibilidad de acceder a energía generada a un menor costo. Como ejemplo, explica que una empresa que actualmente paga entre $1.050 y $1.100 por kilovatio hora podría recibir parte de su energía a un valor cercano a los $600, incluyendo los cargos correspondientes por comercialización.

Aunque el modelo apenas comienza a implementarse en el país, la compañía proyecta desarrollar cerca de 50 comunidades energéticas durante los próximos dos años, mediante una inversión aproximada de $150.000 millones, con la expectativa de beneficiar a más de 5.000 empresas.

De acuerdo con el directivo de Azimut Energía, las comunidades energéticas pueden convertirse en una herramienta adicional para las empresas que buscan prepararse frente a un escenario de mayor presión sobre el sistema eléctrico.

“Las compañías tienen una nueva alternativa para revisar su consumo y reducir su costo energético. Además del ahorro, este modelo permite incorporar energía renovable a su matriz sin que necesariamente tengan que hacer una instalación solar en cada una de sus sedes. Creemos que, frente a los retos que enfrenta el sistema energético del país, es una oportunidad que las empresas deberían empezar a evaluar”, afirma.

El modelo, que ya cuenta con antecedentes en otros mercados como Europa y comienza a implementarse en Colombia bajo la nueva regulación, plantea una alternativa para aprovechar la generación solar de forma compartida y avanzar en la transición energética del país mediante una matriz energética más diversificada y con mayor participación de fuentes renovables.

Una necesidad que toma mayor peso ante la crisis energética del país y las advertencias sobre un eventual racionamiento, que ponen sobre la mesa la importancia de contar con nuevas alternativas para generar y abastecer de energía a los consumidores.