Advierten riesgo de una espiral de violencia por justicia por mano propia en Cúcuta
Abogado explicó las consecuencias que podrían enfrentar quienes agredan a presuntos delincuentes.
Hurto en parqueadero del barrio El Bosque. / Foto: Cortesía.
Cúcuta.
El caso de dos hombres que fueron sorprendidos presuntamente cometiendo un hurto en un establecimiento comercial del barrio El Bosque, en Cúcuta, y posteriormente fueron agredidos por varias personas, reabrió el debate sobre la llamada justicia por mano propia y la respuesta de la ciudadanía frente a los hechos de inseguridad.
Carlos Muñoz, analista de seguridad y derechos humanos y abogado, advirtió en Caracol Radio que este tipo de situaciones pueden convertirse en una espiral de violencia si la ciudadanía empieza a asumir como alternativa la agresión contra quienes son señalados de cometer delitos.
Según el abogado, estas acciones reflejan, por un lado, el descontento de la ciudadanía frente a la respuesta institucional en materia de seguridad, pero insistió en que la violencia no puede convertirse en un mecanismo para resolver los hechos delictivos.
“Es peligrosísimo que se vea esto como una alternativa. Esto puede volverse realmente en una espiral de violencia que nos puede llevar a conformación de grupos de seguridad privada, que pueden llevar a temas de paramilitarismo, de la mal llamada limpieza social”, señaló Carlos Muñoz.
El abogado explicó que las consecuencias jurídicas para quienes participan en este tipo de agresiones dependen de las circunstancias y de la conducta de cada persona.
Advirtió que una agresión que inicialmente pretenda responder a un hurto podría terminar en una investigación por lesiones personales o incluso por homicidio, si la víctima fallece.
“Pueden ser perfectamente lesiones personales e incluso homicidio. No hay otro tipo de rasero frente a este tipo de circunstancias”, explicó el abogado.
Muñoz también hizo una distinción entre quien reacciona de manera inmediata durante un hecho delictivo y quienes, posteriormente, se suman a la agresión cuando la persona ya está reducida.
“Una persona que no tiene nada que ver con el hecho delincuencial y entra a golpear a una persona porque ve que todo el mundo lo está haciendo, pues precisamente lo está asistiendo a unas conductas que deberían ser juzgadas dependiendo de la consecuencia de sus acciones”, indicó.
El analista insistió en que, aunque existe una preocupación ciudadana por la inseguridad, la respuesta frente a los presuntos responsables debe mantenerse dentro de los mecanismos establecidos por la institucionalidad.
“Hay que dejarle a las autoridades que se encarguen de los hechos de violencia y de los presuntos delincuentes que azotan esta ciudad”, puntualizó Carlos Muñoz.
Para el experto, además de exigir mayores resultados a las autoridades en materia de seguridad, es necesario evitar que este tipo de agresiones se normalicen o sean presentadas como una solución frente a los hechos delictivos.