Bucaramanga

Altas temperaturas en Barrancabermeja: muerte de peces y menos hábitat para el manatí antillano

La ciénaga El Llanito ha perdido más de 380 hectáreas de espejo de agua. El bajo nivel de ciénagas y caños ya afecta a peces, manatíes y babillas.

Las altas temperaturas y la reducción de los niveles de agua ya están afectando la fauna de Barrancabermeja. A comienzos de agosto hubo mortandad de peces en la ciénaga El Llanito y ahora el seguimiento se concentra también en el manatí antillano, porque uno de los corredores que utiliza para desplazarse tiene cada vez menos agua.

El problema para los peces no es solamente la reducción del espacio. Cuando baja el nivel del agua también disminuye el oxígeno disponible y aumenta la concentración de contaminantes. Esa combinación eleva el riesgo de nuevas muertes durante la temporada seca.

Leonardo Granado, secretario de Ambiente de Barrancabermeja, explicó a Caracol Radio que algunas lluvias aisladas han ayudado a recuperar temporalmente los niveles, pero no han frenado el deterioro.

“Cuando estamos en temporada seca, los niveles de oxígeno bajan sensiblemente y es donde son los riesgos de mortalidad, que fue lo que nos pasó ahorita en el mes de agosto”.

La Ciénaga El Llanito ya perdió más de 380 hectáreas de espejo de agua

La situación más delicada está en la ciénaga El Llanito, un complejo de 1.335 hectáreas. Según la Secretaría de Ambiente, más de 380 hectáreas de espejo de agua visible se han perdido por sedimentación. Con la temporada seca, además, quedan expuestas áreas que normalmente permanecen cubiertas por agua.

Eso reduce el espacio disponible para peces y otras especies acuáticas justo cuando las altas temperaturas hacen más difícil conservar suficiente oxígeno en el agua. La preocupación aumenta porque, según Granados, octubre podría traer una fase más fuerte de la temporada seca.

Menos agua en el caño San Silvestre reduce el espacio del manatí

El caño San Silvestre, que conecta las ciénagas San Silvestre y El Llanito, también presenta una reducción importante de agua. Ese caño hace parte del hábitat del manatí antillano. Cuando pierde profundidad, también se reducen las zonas por donde estos animales pueden desplazarse.

Por eso las autoridades mantienen monitoreo para evitar que algún ejemplar quede varado en sectores donde el agua ya no tenga la profundidad suficiente.

“Esto ha generado que las áreas para el manatí sean mucho más cortas y por eso el monitoreo permanente, a efectos de evitar varamientos de esta especie”, explicó Granado.

La sequía también está empeorando las condiciones de algunas babillas que permanecen en caños urbanos de Barrancabermeja.

Con menos agua, las aguas residuales y los residuos sólidos quedan más concentrados y también disminuye la disponibilidad de alimento. La Secretaría de Ambiente trabaja con la CAS y Cabildo Verde en un inventario de estos animales para evaluar su reubicación hacia zonas con mejores condiciones.

La presencia de las babillas en caños con poca agua también aumenta el riesgo de encuentros con niños y mascotas que llegan hasta las orillas.

La sequía ya afecta la fauna en cuatro cuerpos de agua de Barrancabermeja

Las autoridades mantienen especial vigilancia sobre las ciénagas El Llanito, Miramar y Juan Esteban, además del caño San Silvestre.

No todos presentan el mismo problema. En El Llanito ya hubo muerte de peces, en San Silvestre hay menos espacio para el manatí y en Miramar las altas temperaturas aumentan los efectos de las aguas residuales y los malos olores.

Si los niveles continúan bajando durante las próximas semanas, habrá menos agua disponible para las especies. Fauna que depende de estas ciénagas y caños para alimentarse, desplazarse y sobrevivir. Por eso las autoridades ya trabajan en medidas para retener agua y reducir el impacto durante la etapa más seca del fenómeno de El Niño.