Salud mental: Se habla de los temas mas comunes, pero seguimos sin preguntarnos cómo estamos
En Septiembre, el Psicólogo Diego Andrés Salazar Rivera, pone el foco en una paradoja: tenemos cada vez más información sobre salud mental, pero seguimos teniendo dificultades para reconocer nuestras propias señales de alerta.
De acuerdo a la encuesta de global de Ipsos 2025, la salud mental es la mayor preocupación sanitaria a nivel mundial, incluso por encima de enfermedades como el cáncer y la obesidad / Yana Iskayeva
Sabemos hablar de ansiedad. Reconocemos palabras como depresión, burnout, trauma o inteligencia emocional. Consumimos podcasts, videos y publicaciones sobre bienestar psicológico.
Incluso hemos aprendido a identificar algunas señales de alarma en otras personas. Pero hay una pregunta que pocas veces nos hacemos: ¿Cómo está nuestra propia salud mental?
Ese es el punto de partida que propone el psicólogo Salazar , una conversación que busca ir más allá de las campañas tradicionales de prevención del suicidio y poner el foco en una realidad menos visible: personas que continúan trabajando, produciendo, relacionándose y sonriendo mientras atraviesan situaciones de profundo desgaste emocional.
La discusión cobra especial relevancia en Colombia. Según registros del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, durante 2025 se registraron 2.823 muertes por suicidio, de las cuales el 80,5 % correspondieron a hombres.
Cabe resaltar, que en Colombia, las cifras son alarmantes. Los hombres representan cerca del 80% de las muertes por suicidio, una realidad que pone sobre la mesa la necesidad de hablar de salud mental masculina, romper con la idea de que los hombres deben ser fuertes y aprender a reconocer el sufrimiento emocional antes de que se convierta en una crisis.
Para Diego Salazar Rivera, psicólogo y estudioso del comportamiento humano, esta realidad también obliga a revisar la manera en que la sociedad ha enseñado a los hombres a relacionarse con sus emociones.
“A muchos hombres les enseñaron a resolver, proveer, proteger y aguantar, pero no necesariamente a decir ‘no puedo más’. Cuando expresar el dolor se percibe como una debilidad, el silencio puede convertirse en una forma de aislamiento.” Salazar, quien durante varios años ha trabajado en el análisis del comportamiento humano y las dinámicas psicológicas que atraviesan las relaciones personales y sociales, advierte que uno de los grandes retos actuales es diferenciar entre estar informados sobre salud mental y tener conciencia sobre nuestra propia salud mental.
EL NUEVO PROBLEMA: SABER MUCHO Y MIRARNOS POCO
Nunca había existido tanta información disponible sobre psicología. El problema es que tener acceso a ella no garantiza que sepamos interpretar lo que nos sucede. Una persona puede conocer perfectamente los síntomas asociados con la ansiedad y, al mismo tiempo, llevar meses viviendo bajo estrés sin detenerse a preguntarse qué está pasando.
Puede hablar de autocuidado y dormir cuatro horas durante semanas. Puede aconsejar a un amigo que busque ayuda y ser incapaz de reconocer que ella misma la necesita. “Estamos aprendiendo a identificar conceptos, pero eso no siempre significa que estemos aprendiendo a escucharnos”, señala Salazar.
La salud mental también implica observar nuestros cambios de comportamiento, nuestras relaciones, nuestros hábitos de sueño, nuestra manera de gestionar la rabia, la tristeza o el aislamiento.
La propuesta no busca convertir cada emoción en un diagnóstico. Por el contrario, plantea recuperar algo más básico: la capacidad de detenerse y preguntarse cómo estamos antes de que el malestar se convierta en una crisis.
LA SALUD MENTAL NO SIEMPRE SE VE
Uno de los mayores desafíos de la prevención está precisamente en aquello que no se ve. Hay personas que cumplen con sus responsabilidades, mantienen una vida social activa y continúan desempeñándose laboralmente mientras atraviesan un profundo sufrimiento emocional. Por eso, preguntar “¿cómo estás?” puede ser insuficiente si la pregunta se hace de manera automática.
“A veces preguntamos cómo está alguien esperando escuchar ‘bien’. La prevención también consiste en aprender a hacer preguntas de verdad y, sobre todo, estar dispuestos a escuchar la respuesta”, explica Salazar.
El Instituto Nacional de Salud reportó 38.770 intentos de suicidio notificados en Colombia durante 2024, una cifra que muestra que la prevención requiere conversaciones permanentes y no únicamente acciones concentradas alrededor de septiembre.
Juan Carlos González
Comunicador Social y Periodista egresada de la...Comunicador Social y Periodista egresada de la Universidad Inpahu y la Fundación Universitaria Unihorizonte. Con experiencia en fuentes como Bogotá, orden público y política. Trabajó en Melodía Estéreo, Rcn Radio, RTVC, Canal del Congreso y varias entidades del sector público.