Internacional

Victoria de AfD en Sajonia-Anhalt, un eco del auge de la ultraderecha en Europa

Los sondeos a boca de urna sitúan a AfD con cerca del 44,5 % de los votos, aunque el partido quedó a tres escaños de la mayoría absoluta y aún no está claro si podrá gobernar la región.

An election poster by the publication 'Deutschland-Kurier', which is considered close to the far-right Alternative for Germany (AfD) party, shows AfD's main candidate in the Saxony-Anhalt state election Ulrich Siegmund at the venue of the AfD election party following Saxony-Anhalt's state elections in Magdeburg, eastern Germany on September 6, 2026. Germany's far-right AfD won a landslide victory in a key regional election on September 6 in the ex-communist east, according to exit polls, but it remains unclear whether it can win an absolute majority to govern. (Photo by Ronny HARTMANN / AFP) / RONNY HARTMANN

La amplia victoria de Alternativa para Alemania (AfD) en Sajonia-Anhalt sitúa a este partido a las puertas de la mayoría absoluta y, por tanto, del primer Gobierno regional de una formación de ultraderecha en el país.

El gran crecimiento de AfD en estos comicios forma parte de la tendencia en muchos países europeos donde partidos de extrema derecha ya integran gobiernos centrales y/o regionales.

El panorama político europeo muestra una extrema derecha heterogénea en sus alianzas pero con patrones comunes, sobre todo un fuerte tinte identitario y nacionalista.

La ultraderecha en el gobierno

Italia: Giorgia Meloni acaba de batir un récord de permanencia como primera ministra, al superar los 1.412 días y convertir su gobierno en el más longevo de Italia, por encima del de Silvio Berlusconi en su segundo mandato (2001-2005).

El endurecimiento de la política migratoria, es uno de los aspectos que caracteriza “la era Meloni”, aunque a la primera ministra y su partido le ha surgido un nuevo competidor: el exgeneral Roberto Vannacci (Futuro Nacional-FN), ubicado a la derecha de la ultraderecha, al que los últimos sondeos otorgan el 7,1 % de la intención de voto por encima del 5,1 % de la Liga de Matteo Salvini.

República Checa: El Alianza de Ciudadanos Descontentos (ANO) lidera la coalición de Gobierno checo con ultranacionalistas y euroescépticos. Del populismo evolucionó a la ultraderecha nacionalista, antiinmigración y contra las políticas medioambientales.

Eslovaquia: El socialdemócrata nacionalista Robert Fico encabeza un Gobierno junto al ultraderechista Partido Nacional Eslovaco (SNS), por lo que ha sido expulsado de los socialistas europeos. Esta coalición llevó al gobierno eslovaco a posturas abiertamente antiinmigración y contraria a las políticas de género.

Eslovenia: El primer ministro esloveno, Janez Jansa, del Partido Demócrata Esloveno (SDS), es firme admirador de Viktor Orbán y Donald Trump. Es un partido crítico con Rusia, euroescéptico y antiinmigración.

Croacia: El Movimiento Patriótico, de corte ultraconservador y euroescéptico, es socio minoritario en el Ejecutivo que lidera la conservadora HDZ.

Finlandia: El partido de ultraderecha Verdaderos Finlandeses es actualmente la segunda fuerza política del país nórdico y desde 2023 forma parte del Gobierno de coalición junto a conservadores, cristianodemócratas y el Partido Popular Sueco.

Suecia: En Suecia, el primer ministro Ulf Kristersson, que preside una coalición de derechas que gobierna con el apoyo de la ultraderecha, se enfrentará el 13 de septiembre a unas elecciones legislativas para las que los favoritos son los socialdemócratas, actualmente en la oposición.

La ultraderecha en la oposición

Francia: La extrema derecha, que desde marzo accedió al poder en varias decenas de ciudades francesas, lleva años incrementando su presencia política de la mano de su líder, Marine Le Pen, la principal favorita de las encuestas para ganar las elecciones presidenciales de 2027.

En Agrupación Nacional (RN), Le Pen transformó profundamente un partido marcado inicialmente por ideales filonazis y antisemitas a un discurso mucho más moderado y un programa más posibilista, aunque la lucha contra la inmigración y la preferencia nacional siguen siendo sus grandes reclamos electorales.

Portugal: La extrema derecha de Chega es la segunda fuerza parlamentaria y líder indiscutible de la oposición, gracias al aumento de la popularidad de André Ventura, su líder, que incluso estuvo cerca de convertirse en presidente del país este año. Su influencia ya se nota en leyes, como la de la prohibición del velo integral islámico, y en el endurecimiento de las políticas de migración.

Austria: El FPÖ, partido de origen xenófobo y centrado en el lema “los austríacos primero” que ganó hace dos años las elecciones pero no logró gobernar, ronda el 40 % en las encuestas, manteniéndose como la fuerza con mayor músculo electoral en el país.

Polonia: La ultraderecha nacionalista ganó peso en Polonia en los últimos años y partidos como Konfederacja, considerado antisistema y fuera del panorama político, es ahora un socio conveniente para acceder al poder. Los sondeos le conceden un 30 % en la intención de voto, que llega al 35 % entre los jóvenes.

Hungría: Tras perder el Gobierno después de 16 años de mayorías absolutas de Viktor Orbán (Fidesz), la ultraderecha húngara es la segunda fuerza del Parlamento con 52 de los 199 diputados, donde también destaca Nuestra Patria (Mi Hazánk), partido ultranacionalista de extrema derecha.

Países Bajos: El Partido por la Libertad (PVV) -antieuropeísta, islamófobo y antiimgración- de Geert Wilders ganó las elecciones de 2023 y formó una breve coalición de gobierno liderada por Dick Schoof en 2024. Después de la caída del Ejecutivo en 2025, se redujo su representación a 26 escaños, aunque se mantiene como segundo partido más votado del país.

Noruega: En Noruega, el xenófobo Partido del Progreso se convirtió tras las elecciones legislativas del año pasado en la segunda fuerza política del país y la principal de la oposición, al obtener el 24 % de los votos, el mejor resultado de su historia.

Rumanía: La Alianza para la Unión de los Rumanos AUR (grupo de Conservadores y Reformistas en el PE) es la segunda fuerza en el Parlamento de Rumanía (18 % en las elecciones de 2024). Aprovechó el malestar popular por la mala situación económica y la corrupción para colocar su mensaje antiinmigración, antivacunación y antifeminista.

La ultraderecha con fuerza y creciendo

España: VOX se mantiene como fuerza minoritaria, pero su crecimiento y la mano tendida del conservador PP hace que se posicione con muchas posibilidades para gobernar en las próximas elecciones, en las que las encuestas dan a esta coalición en torno al 50 % de los votos.

Junto al PP, VOX ya ha entrado a gobiernos regionales, donde impone su discurso de “prioridad nacional” para implantar políticas antimigración, antifeministas y anti cambio climático.

Reino Unido: Reform UK, liderado por Nigel Farage, se consolidó como la principal fuerza de la ultraderecha y la que presenta mayor proyección electoral. En las elecciones generales del 4 de julio de 2024 obtuvo cinco diputados y Farage entró por fin en el Parlamento.

Bélgica: El partido separatista flamenco y antiinmigración Vlaams Belang logró casi el 14 % de los votos federales en las elecciones de 2024 y se situó como segunda fuerza en Flandes, pero la vigencia del ‘cordón sanitario’ pactado por el resto de formaciones volvió a excluirlo del gobierno federal.

Grecia: Con vistas a los próximos comicios, Solución Griega apunta a duplicar sus 12 escaños con propuestas radicales de control fronterizo -su líder, Kyriakos Velopoulos, sugirió que las Fuerzas Armadas disparen a quienes intenten entrar ilegalmente a Grecia-, mientras gana espacio Voz de la Razón (Foni Logikis), que se identifica con las políticas de Le Pen.

Chipre: El ELAM chipriota se sitúa como tercera fuerza e impone su rechazo a la comunidad turcochipriota.

Bulgaria: El grupo prorruso Resurrección (el partido más pequeño del Parlamento) canaliza el voto contra la OTAN y las minorías étnicas.