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Jóvenes de Boyacá llevan el nombre de Colombia hasta Japón a través de la fotografía

Tres estudiantes boyacenses representaron a Colombia en un concurso internacional de fotografía en Japón, donde fueron los únicos participantes latinoamericanos y de habla hispana entre jóvenes provenientes de más de 17 países.

Jóvenes de Boyacá llevan el nombre de Colombia hasta Japón a través de la fotografía

Juana Catalina Acosta Cortés, Valeria Goutelle García y Juan David Vargas Valderrama llegaron hasta Japón acompañados por su tutora, Gina Andrea casas, quien hizo posible que los estudiantes participaran en esta experiencia internacional. Más allá del resultado del concurso, el viaje significó para ellos una oportunidad de aprendizaje a través del arte y el encuentro con otras culturas.

Para Juan David, uno de los estudiantes participantes, el acceso a una cámara en los teléfonos se convertirse en una oportunidad para acercarse a la fotografía. En un mundo donde prácticamente todos tienen una cámara a su alcance, la tecnología permite experimentar, aprender y desarrollar una mirada propia sin necesidad de contar inicialmente con equipos profesionales.

En medio del festival, la fotografía se convirtió en un lenguaje común. Aunque los participantes no siempre pudieran comunicarse mediante las palabras, una imagen podía transmitir una emoción, una historia o una intención. La cámara permitió así construir puentes entre jóvenes que venían de lugares y culturas completamente diferentes.

Para la tutora de los estudiantes Gina Casas, esa es precisamente una de las posibilidades más importantes de este arte. “La fotografía no es solo mostrar algo que estamos viendo, sino también revelar algo que está detrás de la cámara y nos une a todos”, explicó.

Cada fotografía presentada en el festival también tuvo la posibilidad de conservar algo que no siempre resulta fácil expresar: una emoción, un sueño o una experiencia. De esta manera, las imágenes de los estudiantes no se limitaron a registrar aquello que tenían frente a sus ojos, sino que buscaron comunicar aquello que querían hacer sentir a quienes las observaran.

Ese intercambio permitió que la fotografía funcionara como una forma de expresión capaz de superar las barreras del idioma. Una imagen puede mostrar una emoción incluso cuando no existen las palabras suficientes para explicarla, y esa posibilidad fue parte fundamental de la experiencia que vivieron los jóvenes boyacenses en Japón.

Aunque los estudiantes no contaban con la mayor experiencia antes de participar, el proceso de aprender y conocer nuevas perspectivas mediante la fotografía terminó convirtiéndose en uno de los aspectos más gratificantes de la experiencia. El viaje no solo fue una oportunidad para mostrar su trabajo, sino también para descubrir todo lo que podían llegar a aprender.

La experiencia de estos tres jóvenes deja así una puerta abierta para que más estudiantes se acerquen a la fotografía y encuentren en ella una manera de observar su entorno, expresar lo que sienten y conectarse con personas que, aunque estén al otro lado del mundo, pueden encontrar en una imagen un lenguaje común.