¿Salud o negocio?: Esto dicen expertos sobre el impuesto saludable
Cajar advierte que las enfermedades asociadas al consumo de ultraprocesados le cuestan billones al sistema de salud, mientras cuestiona la presión de la industria para eliminar estos impuestos.
Impuesto saludable imagen de referencia. Fotos: Getty Images.
Los impuestos saludables vuelven al centro del debate en Colombia. En medio de la discusión sobre su permanencia y de la desinformación que circula en redes sociales, el Colectivo de Abogados y Abogadas José Alvear Restrepo (Cajar) hizo un llamado a defender esta medida como una herramienta de protección de la salud pública.
La abogada y vocera de Cajar, Yessika Hoyos Morales, explicó que los llamados impuestos saludables aplican un cobro adicional a las bebidas azucaradas y a los alimentos ultraprocesados, con el propósito de desincentivar su consumo y reducir, a largo plazo, el impacto de enfermedades relacionadas con una alimentación poco saludable.
Hoyos planteó que el debate tiene consecuencias directas sobre el sistema de salud. De acuerdo con cifras de la ADRES citadas por Cajar, la atención de enfermedades asociadas a una alimentación inadecuada, entre ellas la diabetes, algunos tipos de cáncer y las enfermedades cardiovasculares, representa un costo cercano a 35 billones de pesos al año para el Estado colombiano.
Lea también: “Comer saludable no es costoso”: experta defiende impuestos saludables como medida de salud pública
Para la vocera, mientras estos costos terminan siendo asumidos por el sistema de salud y, por extensión, por los ciudadanos, también debe discutirse el papel de las empresas que producen y comercializan estos productos.
La abogada cuestionó además la participación de compañías de la industria de alimentos y bebidas en la financiación de campañas políticas y su posible incidencia en las posiciones de congresistas que se oponen a los impuestos saludables.
“Ese dinero lo pagamos entre todos, usted, yo, el sistema de salud. La industria que produce las bebidas endulzadas y productos ultraprocesados no asumen el costo por enfermar a las personas. Al contrario, ¡financian las campañas electorales de muchos de los congresistas que hoy nos dicen que hay que eliminar los impuestos saludables! Hacer la reflexión sobre si nos benefician o no los impuestos saludables, no puede ser sobre anécdotas” Explicó Hoyos
La medida también cuenta con el respaldo de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), que considera los impuestos a productos como las bebidas azucaradas una herramienta para reducir factores de riesgo asociados con enfermedades no transmisibles.
La organización ha señalado que este tipo de políticas puede contribuir a disminuir problemas como la obesidad, la diabetes tipo 2 y la caries dental.
Desde Cajar, el llamado busca fortalecer el acceso de los ciudadanos a información que les permita tomar decisiones frente al consumo y a la publicidad de productos ultraprocesados.
Para Hoyos, la discusión de fondo es determinar quién se beneficia si estas medidas desaparecen: los consumidores o las industrias que comercializan estos productos.