Demolición del antiguo terminal de Tunja avanza al 80 % y comunidad espera nueva sede del SENA
Presidente del barrio San Ignacio, aseguró que aún quedan pisos y muros por retirar antes de iniciar plenamente la nueva construcción.
El líder comunal estima que la transformación del sector podría tardar cerca de dos años y destaca el impacto esperado.
Tunja
Las obras de demolición del antiguo terminal de Tunja avanzan y ya alcanzarían cerca del 80 %, de acuerdo con Wilson Carreño, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio San Ignacio, quien señaló que la comunidad mantiene un seguimiento permanente al proyecto.
Carreño explicó que el inicio de los trabajos estuvo marcado por la planeación para el retiro y disposición de los escombros. “Inicialmente duraron alrededor de mes y medio haciendo una especie de cronograma y planeación para sacar los escombros, mientras se conseguían los sitios donde los iban a dejar”, indicó.
Aseguró que actualmente la mayor parte de los elementos demolidos ya fueron retirados. “Ya estamos, más o menos, sobre un 80 % de la demolición. Los escombros ya han sido retirados. Según me cuentan, todavía hace falta una parte de pisos y de muros que hay que quitar”, señaló.
De acuerdo con lo conocido por la comunidad, el proyecto contempla una nueva edificación con un sótano y cuatro pisos. Aunque el contrato establece un plazo de 14 meses, Carreño considera que el desarrollo de la obra podría tomar más tiempo.
“El contrato contempla 14 meses, que yo creo que va a ser un poquito imposible, pero alrededor de dos años ya podemos ver la obra”, manifestó.
Comunidad hace seguimiento a los trabajos
Wilson Carreño explicó que los habitantes y comerciantes del sector han participado en reuniones periódicas con los responsables de la obra para conocer los avances y abordar las dificultades que puedan presentarse.
“Más o menos mensualmente estamos haciendo una reunión, un informe técnico de avances, cómo va la situación de las cuadras”, explicó.
Uno de los principales aspectos que preocupa a la comunidad es el estado de las vías, debido al tránsito de vehículos relacionado con la ejecución de los trabajos.
“Estamos pendientes de que las vías que ya en este momento están tengan el mayor cuidado posible, porque obviamente el tráfico va a generar un deterioro en esas vías”, afirmó Carreño.
El líder comunal también destacó las medidas adoptadas para garantizar la seguridad. “Ya hicieron el cerramiento total con una teja verde”, explicó, al tiempo que señaló que el antiguo espacio utilizado como parqueadero de busetas fue facilitado para la instalación de un CAI de la Policía.
“Eso ayuda tanto para la seguridad de la obra como para la seguridad de los habitantes del sector”, sostuvo.
Expectativa por transformación del sector
Para Wilson Carreño, la construcción de la nueva sede representa una oportunidad para transformar el entorno del barrio San Ignacio y dinamizar las actividades comerciales y sociales.
“Es algo que hemos luchado durante muchos años y, cuando las cosas se juntan, creo que es para beneficio”, manifestó.
El presidente de la JAC también destacó que este proyecto se suma a otras intervenciones que se desarrollan en el sector, entre ellas las obras de la denominada Casa Rosada, donde se proyectan locales comerciales y una plataforma de segundo piso.
“Yo me imagino que alrededor de dos años va a ser una cuadra totalmente diferente, tanto comercial como socialmente, muy habilitada por la zona centro de Tunja”, señaló.
Carreño también llamó la atención sobre la necesidad de avanzar en el Plan de Ordenamiento Territorial, al considerar que las condiciones actuales y la tramitología dificultan nuevas construcciones y reformas en diferentes sectores de la ciudad.
“Esperemos que esta administración permita también avanzar en el Plan de Ordenamiento Territorial, porque ha sido uno de los inconvenientes que hemos tenido”, indicó.