Santa Marta

Distrito inicia empalme para retomar la administración de ESSMAR

La Comisión designada por el alcalde Carlos Pinedo inició el proceso de transición con la administración saliente, tras el levantamiento de la intervención de la Superservicios.

Inició el empalme para el regreso de ESSMAR al Distrito. FOTO: Alcaldía de Santa Marta

Santa Marta comenzó este lunes el proceso de empalme para el regreso de ESSMAR al Distrito, luego de que la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios ordenara el fin de la intervención que se mantenía sobre la empresa.

La Comisión de Empalme designada por el alcalde Carlos Pinedo Cuello llegó a ESSMAR junto a la alcaldesa encargada, Claudia Cuello, para iniciar la entrega de la administración.

El equipo del Distrito está integrado por Patricia Caicedo Lafaurie, secretaria de Planeación; Luis Felipe Gutiérrez, gerente de Infraestructura; José Rodolfo Martínez, jefe Jurídico; Luz Alejandra Duarte, jefe de la Oficina de Contratación, y Camilo George, secretario de Gobierno.

Por parte de ESSMAR participaron el agente interventor Abraham Cure, quien permaneció al frente de la empresa hasta este 10 de agosto, además de funcionarios de las áreas de Control Interno y Jurídica.

Este proceso permitirá conocer y recibir formalmente información relacionada con la situación financiera, administrativa, contractual y operativa de la empresa, así como los proyectos y compromisos que quedan en marcha.

El inicio del empalme también marca la puesta en marcha del Plan de Salvamento anunciado por la Administración Distrital, con el que busca avanzar en la recuperación financiera y administrativa de ESSMAR.

La tarea que comienza no es menor. Después de casi cinco años de intervención, la empresa retorna a su administración ordinaria en medio de los problemas que históricamente han afectado la prestación de los servicios de acueducto y alcantarillado en Santa Marta.

La resolución de la Superservicios establece, además, un período de transición de tres días y un esquema especial de inspección, vigilancia y control durante los seis meses siguientes a la terminación de la intervención.

El reto para el Distrito será ahora convertir este cambio administrativo en resultados concretos para los usuarios y avanzar en soluciones a los problemas de agua y alcantarillado que sigue enfrentando la ciudad.