Barranquilla logra certificación LEED Gold: así beneficia a la ciudad y por qué es un hito país
La capital del Atlántico se convirtió en la primera ciudad de Colombia y la primera de América Latina con más de un millón de habitantes en obtener la certificación LEED for Cities nivel Gold, un reconocimiento que mide qué tan sostenible es una ciudad y cómo ese desempeño puede traducirse en mejor calidad de vida, mayor inversión y desarrollo urbano.

Foto: render tomado de la Alcaldía de Barranquilla.

Barranquilla acaba de alcanzar uno de los reconocimientos internacionales más importantes en materia de sostenibilidad urbana. La ciudad obtuvo la certificación LEED for Cities nivel Gold, otorgada por Green Business Certification Inc. (GBCI), convirtiéndose en la primera de Colombia y la primera de América Latina con más de un millón de habitantes en alcanzar este estándar internacional, que evalúa aspectos como la calidad del aire, la movilidad, el uso eficiente del agua y la energía, entre otros aspectos.
El logro no solo posiciona a Barranquilla en el mapa de las ciudades con mejor desempeño sostenible del mundo, sino que también marca un precedente para Colombia, al demostrar que las ciudades del país pueden cumplir estándares internacionales de planeación urbana, infraestructura y sostenibilidad.
¿Qué es la certificación LEED for Cities y por qué es importante?
LEED, sigla de Leadership in Energy and Environmental Design, es uno de los sistemas de certificación de sostenibilidad más reconocidos a nivel mundial. Aunque inicialmente fue creado para evaluar edificaciones, con el paso de los años evolucionó para medir también el desempeño de comunidades y ciudades completas.
En el caso de LEED for Cities, la certificación analiza indicadores relacionados con la calidad del aire, el consumo de energía, el uso eficiente del agua, la reducción de emisiones, el manejo de residuos, la movilidad sostenible, la resiliencia climática, la planeación urbana, el acceso a espacios públicos y la calidad de vida de los ciudadanos.
Obtener el nivel Gold, el segundo más alto de esta certificación, significa que una ciudad cumple altos estándares internacionales de sostenibilidad, con resultados verificados por un tercero independiente.
Más allá de un reconocimiento, la certificación se convierte en una herramienta para que las administraciones locales midan su desempeño, comparen sus avances con otras ciudades del mundo y orienten decisiones de política pública, inversión y desarrollo urbano con base en indicadores técnicos.
¿Por qué este reconocimiento marca un punto de partida para el país?
El reconocimiento llega en un momento en el que la construcción sostenible gana cada vez más espacio en el país.
De acuerdo con el Consejo Colombiano de Construcción Sostenible (CCCS), Colombia cerró 2025 con más de 670 proyectos registrados bajo LEED y 26 proyectos de comunidades sostenibles en etapa de planeación y diseño. Además, el 39,4 % del área licenciada para vivienda ya busca algún tipo de certificación de sostenibilidad, frente al 7,8 % registrado en 2021, lo que evidencia un cambio en la manera de planear y construir las ciudades.
Para Angélica Ospina, directora ejecutiva del Consejo Colombiano de Construcción Sostenible, el caso de Barranquilla demuestra que Colombia está preparada para avanzar hacia modelos urbanos más sostenibles.
“Barranquilla logró articular programas sociales, proyectos de ciudad e incentivos que hoy la convierten en una ciudad líder a nivel nacional, latinoamericano y mundial en sostenibilidad”, aseguró.
La directiva explicó que este reconocimiento también fortalece la confianza de inversionistas, residentes, turistas y organismos internacionales.
“Esto sigue consolidando a Barranquilla como una ciudad que genera confianza para los inversionistas, para los residentes, para los turistas y para la banca multilateral, que puede seguir financiando proyectos de desarrollo urbano”, afirmó la directora.
Ospina agregó que el reto ahora será que otras ciudades del país sigan el mismo camino.
“Esperamos que este reconocimiento sea un hito, que muchas más ciudades de Colombia se sumen a estas iniciativas y adopten estándares internacionales para medir y mejorar su desempeño”, señaló.
Además, en ese mismo sentido, la directora del CCCS señaló que la sostenibilidad dejó de verse como un elemento adicional en la construcción para convertirse en un factor estratégico de competitividad.
“La sostenibilidad no es poner un panel solar. Es transformar la forma de construir, generar confianza, acceder a mejor financiación y ofrecer mejores proyectos a los ciudadanos”, explicó.
Asimismo, para la Alcaldía de Barranquilla, la certificación es el resultado de una estrategia de largo plazo.
La secretaria distrital de Planeación, Diana Mantilla, aseguró que el reconocimiento refleja un proceso de transformación urbana que comenzó hace 18 años y que ha involucrado infraestructura, recuperación ambiental, espacio público y desarrollo social.
“Este es un proceso que inicia hace 18 años con la apuesta de construir una ciudad viable, recuperar la confianza institucional y responder a las necesidades de las comunidades”, afirmó.
También, la funcionaria explicó que durante ese tiempo la ciudad ha desarrollado proyectos de saneamiento básico, mejoramiento de vías, infraestructura para salud y educación, programas de mejoramiento de vivienda, recuperación del espacio público y una estrategia de desarrollo urbano que incorporó el componente ambiental como uno de sus principales ejes.
En ese orden de ideas, entre esas acciones destacó la recuperación del río Magdalena como espacio para el encuentro ciudadano a través del Gran Malecón y la protección de ecosistemas estratégicos.
“Tenemos cuatro de los cinco tipos de manglar que existen en Colombia y su conservación hace parte de la estrategia para adaptarnos al cambio climático y proteger nuestra biodiversidad”, indicó.
Mantilla señaló que el reconocimiento no significa que el trabajo haya terminado. Por el contrario, afirmó que la ciudad continuará fortaleciendo proyectos de movilidad sostenible, infraestructura verde, ampliación de zonas arborizadas y protección ambiental.
“Este logro fortalece la confianza para atraer más inversión, seguir transformando la ciudad y consolidar nuestra apuesta por un turismo sostenible”, concluyó.
El reto: más ciudades sostenibles en el país
Para el Consejo Colombiano de Construcción Sostenible, el caso de Barranquilla puede convertirse en un punto de partida para que más municipios colombianos avancen hacia modelos urbanos con estándares internacionales.
La meta del sector es que para 2030 más del 60 % de las nuevas construcciones del país incorporen atributos de sostenibilidad, además de extender estas prácticas a proyectos de vivienda rural, municipios intermedios y constructores de diferentes tamaños.
Más allá del sello internacional, el mayor impacto de la certificación es que posiciona a Barranquilla como un referente de desarrollo urbano sostenible y demuestra que Colombia tiene la capacidad de competir con las principales ciudades del mundo en planeación, resiliencia y calidad de vida.

Alisson Torres
Comunicadora Social - Periodista Audiovisual egresada de la Universidad Externado de Colombia, con experiencia...




