Ministerio de Transporte defiende continuidad del licenciamiento ambiental del Canal del Dique
Responde a criterios técnicos, científicos y jurídicos orientados a garantizar que las futuras obras de restauración ecológica
Los trabajos en el Canal del Dique mejorarán los ecosistemas y la seguridad hídrica de la región Caribe.
El Ministerio de Transporte reiteró que mantener el proceso de licenciamiento ambiental del proyecto del Canal del Dique responde a criterios técnicos, científicos y jurídicos orientados a garantizar que las futuras obras de restauración ecológica se desarrollen de manera responsable, protegiendo los ecosistemas, las comunidades y la seguridad hídrica de la región Caribe.
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Los estudios adelantados a la fecha identifican que el diseño inicial del proyecto modificaría de manera significativa los caudales y el transporte de sedimentos hacia ecosistemas estratégicos, entre ellos el Santuario de Fauna y Flora El Corchal y los Parques Nacionales Naturales Corales de Profundidad e Islas del Rosario. El análisis, mediante la simulación de diferentes escenarios, está siendo evaluado bajo los principios de prevención y precaución ambiental, por lo que sus resultados deben ser conocidos y evaluados públicamente antes de cualquier intervención.
“Las obras del Canal del Dique deben ejecutarse, pero deben hacerse bien. Nuestro deber fue garantizar que el proyecto avanzara con el respaldo de estudios rigurosos que permitan proteger los ecosistemas, dar seguridad jurídica a la inversión pública y evitar que una obra de esta magnitud termine suspendida o genere impactos irreversibles. Este Gobierno transformó el proyecto para que no solo mejore la navegación, sino que también recupere las ciénagas, los humedales y la biodiversidad de la región”, afirmó la ministra de Transporte, Mafe Rojas.
El Ministerio recordó que el sistema del Canal del Dique no solo es estratégico para la navegación y la conservación ambiental, sino también para el abastecimiento de agua de miles de ciudadanos. Las estaciones de bombeo que suministran agua al acueducto de Cartagena captan el recurso hídrico del Canal del Dique, por lo que cualquier modificación de sus caudales, sedimentos o dinámica hidráulica debe ser evaluada con el mayor rigor técnico antes de ejecutar las obras.
Actualmente, el Estudio de Impacto Ambiental registra un avance del 64 % y se han adelantado 22 procesos de consulta previa, cuyos resultados fortalecen la construcción de las medidas de manejo ambiental y social del proyecto. Asimismo, ya se comprometieron 75.000 millones de pesos para el desarrollo del proceso de licenciamiento, por lo que una eventual suspensión podría representar un detrimento patrimonial para el Estado.
El Ministerio también recordó que sobre el proyecto cursa una acción popular y que interrumpir el proceso de licenciamiento podría aumentar el riesgo de una suspensión judicial de las obras, al impedir que se estudien y adopten las mejores alternativas para prevenir impactos ambientales y garantizar la sostenibilidad de la intervención.
El objetivo del proyecto evolucionó durante este Gobierno para priorizar no solo la navegabilidad del Canal del Dique, sino la restauración ecológica integral del sistema. Los estudios en curso permitirán definir el manejo adecuado de los caudales, los sedimentos, los dragados, las ciénagas y los estuarios, garantizando la protección de la biodiversidad, la conectividad de los humedales y la adaptación de los ecosistemas frente al cambio climático.
El agua del Canal del Dique es el agua de la vida. En sus ciénagas se desarrollan especies fundamentales para el equilibrio ecológico, como peces y manatíes, y de este sistema también depende el abastecimiento de agua para Cartagena. Cada decisión sobre este proyecto implica una profunda responsabilidad con el ambiente, las comunidades y la seguridad hídrica de la región. Por ello, este Gobierno entrega un avance técnico que permitirá adoptar mejores decisiones durante la futura etapa constructiva, reduciendo riesgos ambientales, sociales y jurídicos para asegurar que una obra estratégica para el país se ejecute con rigor técnico, sostenibilidad y pensando en la vida de las generaciones presentes y futuras.