Bucaramanga

Siete de cada diez pacientes que sufren un infarto en Santander son hombres

Especialistas advierten que las mujeres también tienen un riesgo similar, pero suelen consultar más tarde porque los síntomas pueden confundirse con otras enfermedades.

Foto: Comunicaciones HIC

El 70% de los pacientes atendidos por infarto agudo de miocardio en el HIC Instituto Cardiovascular durante el último año fueron hombres, según un balance entregado por la institución. Sin embargo, los especialistas advierten que esta diferencia no significa que las mujeres tengan un menor riesgo de padecer un evento cardiovascular.

Durante 2025, el centro médico atendió cerca de 700 pacientes con infarto, una de las principales emergencias cardiovasculares. Además, reportó una tasa de supervivencia del 90%, superior al promedio cercano al 80% que registran centros cardiovasculares internacionales, de acuerdo con la información suministrada por la entidad.

El jefe de Cardiología y Hemodinamia del HIC, José Federico Saaibi, explicó que las mujeres presentan una probabilidad de infarto similar a la de los hombres, pero con frecuencia manifiestan síntomas diferentes a los tradicionales, lo que retrasa la consulta médica y disminuye las posibilidades de recibir tratamiento oportuno.

Lea también: Ola de homicidios en Piedecuesta, Santander. ¿A qué se debe y qué dicen las autoridades?

Entre los síntomas más comunes de un infarto se encuentran el dolor intenso u opresivo en el pecho, que puede extenderse hacia el brazo izquierdo, la mandíbula, la espalda o la parte superior del abdomen. Si además aparece dificultad para respirar, sudoración, palpitaciones o sensación de desmayo, los especialistas recomiendan acudir de inmediato a un servicio de urgencias.

En las mujeres también pueden presentarse molestias como ardor, acidez, dolor en el cuello, los hombros o el abdomen, síntomas que suelen confundirse con problemas digestivos.

Podría interesarle: Los congresistas santandereanos que inician actividad en la era del “Tigre”

El informe también señala que la edad promedio de los pacientes atendidos ronda los 60 años, aunque cualquier persona puede sufrir un infarto. Entre los principales factores de riesgo figuran el tabaquismo, que aumenta hasta siete veces la probabilidad de padecer esta enfermedad, además del colesterol elevado, la diabetes, el sobrepeso, el sedentarismo, el estrés, la apnea del sueño y los antecedentes familiares.

Los especialistas insistieron en que la primera hora después del inicio de los síntomas es determinante para reducir el daño al corazón. Durante los primeros 90 minutos aún es posible preservar gran parte del músculo cardíaco si el paciente recibe atención especializada de manera oportuna.