De Bogotá a Nueva York en bicicleta para ver final del Mundial 2026: la travesía de Wualter Avendaño
El colombiano Wualter Avendaño, contador público y abogado en ejercicio de 44 años, viaja desde Bogotá, Colombia, hasta Nueva York, Estados Unidos, en bicicleta, con un solo objetivo: llegar y ver la final del Mundial 2026.
De Bogotá a Nueva York en bicicleta para ver final del Mundial 2026: la travesía de Wualter Avendaño
Wualter Avendaño, un colombiano que es contador público y abogado en ejercicio de 44 años, se ha hecho viral en redes sociales luego de que por medio de estas mismas comenzó a documentar su travesía mundialista: viajar desde Bogotá hasta Nueva York en bicicleta para asistir a la final de la Copa del Mundo de la FIFA de Estados Unidos, México y Canadá 2026.
El 25 de enero de 2026 Avendaño salió de Bogotá para recorrer el continente hasta tierras norteamericanas. Hoy, 23 de junio, ya esta en Washington, a solo horas de llegar a su destino final.
El mismo Avendaño habló en 6AM W y esta es su historia.
“Efectivos, llevo 76 días pedaleando”
Avendaño reveló que el próximo 25 de junio (jueves) cumple exactamente seis meses desde que inició su aventura.
De estos seis meses, contabilizó 76 días continuos pedaleando: “De los seis meses que llevo en ruta, llevo, efectivamente, 76 días pedaleando”.
“En el avión no hay aventura”
Por otro lado, explicó por qué tomó la decisión de hacer esa travesía, en lugar de tomar opciones más cómodas y rápidas para asistir a la gran cita.
“Esa pregunta me la hizo un agente migratorio aquí en Estados Unidos y le respondí tan fácil como que en el avión no hay aventura. A mi lo que me duele es el corazón, porque esto más que físicamente exigente, es más emocionalmente desgastante por el tema de la familia”, contó.
¿Cómo planeó el viaje?
Avendaño explicó que el planeó el 100% de su viaje; sin embargo, durante el recorrido se dio cuenta que las cosas son cambiantes.
“La proyección fue hecha en el 100% desde Colombia. Pero al transcurrir del viaje me di cuenta que de lo planeado y de la proyección del 100%, algún 40% puede ser realizable. El resto es la aventura en el camino”, dijo.
Los costos de la travesía
“Esto es un proyecto muy costoso, porque hay que atravesar varios países, dolarizados algunos y otros con pesos más fuertes que el dólar, como por ejemplo en Costa Rica, que la moneda allí es más fuerte. Entonces, para reducir costos y gastos, traigo una estufa, traigo bollas, traigo mercado y traigo una tienda de campaña o una carpa para acampar. Adicional, pues traigo ropa, traigo cosas de electrónicos porque yo hago contenido para redes sociales, entonces traigo, además, un computador porque yo trabajo para Colombia”, explicó.
Lo sorprendente es que todo eso lo carga en su bicicleta.
“Mi bicicleta está en un peso alrededor de los 55 kilos, 110 libras más o menos. Han habido varios sitios en donde me ha tocado bajarme caminar, eso es como un obstáculo de la vida, pero entonces si uno no lo puede saltar, lo puede rodear; si no lo puede rodear, lo puede volar; pero hay que pasarlo”, dijo.
Así, recordó uno de los tramos más duros que vivió, precisamente en Colombia.
“Donde me he tenido que bajar, literal, a caminar fue en Colombia. Colombia es una zona muy montañosa por nuestras tres cordilleras y allí en la subida del Alto del Trigo, que es de Villeta, yendo hacia Guaduas a buscar la Ruta del Sol, hay un puerto de 18 kilómetros de montaña, los cuales normalmente en una bicicleta sin peso me demoró hora y media o dos horas subiéndolo. En esta bicicleta me demoré seis horas”, contó.
Destacó el papel de la Selección Colombia como símbolo de unión para el país
Avendaño, además, destacó el papel que ha jugado la Selección Colombia en este viaje y, adicionalmente, la calidez de cada uno de los colombianos que se ha encontrado en el camino.
“La selección mueve muchas fibras. Si se dan cuenta lo que ha pasado en Colombia en este momento, pasa que el partido de la selección está, y a todo el mundo se le olvida todo. Con todo el mundo somos hermanos, todo el mundo somos amados”, dijo.
Y resaltó: “Este viaje, en particular, me ha demostrado que los colombianos cuando tienen una pasión o un motivo se unen. He recibido demasiada aceptación en las redes sociales en este viaje por colombianos en Estados Unidos, todas las personas que me han recibido porque ya ahora último no utilizo casi la carpa, ya no acampo, ya no duermo en la calle porque los colombianos se han dado cuenta y absolutamente todos me quieren dar la mano, me quieren recibir en sus casas, me quieren dar de comer. Entonces, la Selección Colombia, más que la selección, es un motivo que une a Colombia y aflora esos sentimientos que uno cree que no puede tener, como por ejemplo, cometer la locura de venirse hasta Estados Unidos en la bici para verlo en la final, porque esa es la fe que yo traigo”, narró.
El momento de inflexión en el que pensó en rendirse
Finalmente, contó cuál fue uno de los momentos emocionales más duros que vivió en el que, incluso, pensó en rendirse.
“Tuve un momento de inflexión en Panamá, en la ciudad de David, una ciudad fronteriza con Costa Rica, cuando cumplí 44 años. Cumplo años y los colombianos en mi casa, por ejemplo, estamos acostumbrados a la cena, en la familia, a partir el ponqué, la torta, y ese día en la mañana no desayuné, no almorcé por llegar a la ciudad de David, que era una distancia bastante larga, y no cené tampoco porque mi idea era llegar a los bomberos, los bomberos de Panamá me estaban dando la mano a dejarme poner la carpa para estar un poco más seguro y a resguardo, pero yo llego a los bomberos de la ciudad David y me dicen que no es posible. Busco ayuda estatal y tampoco, nadie me brinda la mano, me tocó buscar un sitio muy escondido, al lado de un sitio donde botaban cosas de lavadoras y cosas así como un botadero, para allí poder poner mi carpa muy escondido para no estar con las personas porque a veces se presta como para algo de inseguridad”.
Agregó: “Allí, armando mi carpa, tuve el momento más álgido del viaje y fue decir: ‘no, yo qué hago acá incomodándome cuando en mi casa tengo mi refrigerador, mi cama, mi comida normal, mi familia abrazándome y mi padre que había acabado de morir en septiembre’ y digo: ‘yo esto no lo voy a hacer”.
Así, dijo que una conversación con un amigo y con Dios lo ayudó a seguir adelante.
“Tengo una comunión con Dios allí en la carpa y le digo: ‘Dios, definitivamente yo creo que esto no es lo mío’. Justamente encuentro una notificación en mi celular de un amigo muy amigo mío, se llama Harold, él no sabía lo que estaba pasando yo y me dice: ‘parce, le quiero decir que estoy muy orgulloso de usted, me siento tan orgulloso de ser su amigo, que está haciendo una cosa que muchos quisieran hacer, y usted es muy bendecido porque se le está dando la oportunidad y todos los medios’, entonces yo me revalúo y le digo, con el llanto más infinito, ‘Harold, la verdad, yo no lo estoy pasando bien, no he comido, no he desayunado, no almorcé, no tengo torta, no tengo familia, estoy aquí solo a la deriva, y me dice, ‘tranquilo, que eso es una prueba, Dios lo está probando para saber si realmente usted lo puede hacer, rétese, hable con la naturaleza’, entonces hable con Dios, hablé mucho con Dios, y me levanté al otro día, y es como si hubiese dejado una maleta 40 de mil kilos ahí, entonces salí otra vez motivado”, concluyó.
Escuche la entrevista completa a continuación:
De Bogotá a Nueva York en bicicleta para ver final del Mundial 2026: la travesía de Wualter Avendaño
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Bogotá
Omar Pérez
Comunicador social y periodista egresado de la...Comunicador social y periodista egresado de la Universidad Sergio Arboleda. Vinculado a W Radio en 2022 con experiencia en marketing, publicidad e interés en temas deportivos.