Poder & Región confrontó las propuestas de Cepeda y De la Espriella para el sistema de salud
El debate de Caracol Radio y El Nuevo Día profundizó en las propuestas para el sistema de salud que plantean los dos candidatos que se enfrentan en la segunda vuelta presidencial.
Tolima
En una nueva edición de los debates de Poder & Región, el eje central de deliberación entre los panelistas invitados fue uno de los principales motivos de tensión en la política colombiana del último tiempo: el sistema de salud.
Bajo la actual administración del ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, el sistema enfrenta un dilema de viabilidad que sitúa al electorado ante dos polos opuestos: la visión de Iván Cepeda, que aboga por la eliminación de la intermediación, y la de Abelardo de la Espriella, quien propone un salvamento del modelo de Entidades Promotoras de Salud (EPS).
Diagnóstico de una crisis: deudas, asimetría y fragmentación
La crisis del sistema de salud no es un fenómeno coyuntural, sino una falla sistémica que compromete un flujo anual de aproximadamente 100 billones de pesos. El sector enfrenta una deuda acumulada de 32 billones de pesos, agravada por hallazgos como los 5 billones de pesos en “facturas ocultas” detectados tras la intervención de la Nueva EPS.
Alrededor de la deuda, sus causas y efectos giró la argumentación de los invitados: la representante a la Cámara, Martha Alfonso; el concejal de Ibagué, Jorge Bolívar; el médico Sergio Lastra; y el enfermero Andrés Ramírez.
Causas de la crisis:
● Marta Alfonso: Argumenta que la Ley 100 es intrínsecamente insostenible debido a la intermediación financiera. Sostiene que, aunque el Estado gira la Unidad de Pago por Capitación (UPC) puntualmente, el recurso se estanca en las EPS, asfixiando a los prestadores (IPS) y proveedores.
● Sergio Lastra / Jorge Bolívar: Denuncian una “crisis provocada” para justificar la reforma. Señalan que la desfinanciación de la UPC —que no reconoce el envejecimiento poblacional ni el costo de nuevas tecnologías— es la causa real del colapso. Critican la asignación de 4 billones de pesos a Equipos Básicos de Salud, calificándolos como una herramienta de promoción política que descuida la asistencia clínica para pacientes crónicos.
El costo humano de esta parálisis se evidencia en tragedias como el fallecimiento del menor Kevin Arley Acosta por hemofilia en el Huila, debido a la interrupción en el suministro de medicamentos, un indicativo de que el sistema ha superado su capacidad de respuesta mediante mecanismos legales como la tutela o el desacato.
El escenario Iván Cepeda: reforma estructural y control estatal
La propuesta de Iván Cepeda representa la profundización del proyecto “progresista” del actual gobierno, enfocada en la centralización del flujo de recursos a través de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES) y no de las EPS.
● Negociación y compra centralizada: Propone eliminar la intermediación en la adquisición de fármacos mediante negociaciones directas con multinacionales y el fortalecimiento de la industria farmacéutica nacional para cubrir el 80% de los insumos básicos.
● Modelo de atención primaria: Institucionalización de equipos básicos para intervenir en territorios, buscando reducir la mortalidad materna e infantil.
● Plan de estabilización: Concertación directa con las IPS para garantizar que el recurso financiero llegue directamente al prestador del servicio.
Evaluación del impacto: Los detractores advierten que este modelo está “100% basado en el sistema de salud cubano”, el cual ha sido cuestionado por su ineficacia en contextos como Venezuela.
El riesgo crítico radica en la fragmentación de la red de servicios y la logística de la “última milla”: si el Estado negocia el medicamento, ¿quién garantiza su entrega efectiva al paciente en zonas dispersas? Además, persiste el riesgo de politización en la contratación regional al eliminar los controles técnicos que el aseguramiento privado, pese a sus fallas, proporcionaría.
El escenario Abelardo de la Espriella: inyección de capital y solvencia privada
Abelardo de la Espriella plantea un choque de liquidez como mecanismo de salvamento del modelo de aseguramiento privado, fundamentado en la premisa de que el sistema sufre una desfinanciación técnica severa.
● Inyección de emergencia: una partida de 10 billones de pesos destinada a estabilizar el suministro de medicamentos y salarios del personal.
● Ajuste técnico de la UPC: incremento de la prima de aseguramiento basado en estudios de siniestralidad y nuevas tecnologías.
● Prioridad en alta complejidad: reorientación del sistema hacia el enfoque curativo, priorizando enfermedades crónicas y huérfanas.
Evaluación del impacto: Desde una perspectiva analítica, una inyección de 10 billones de pesos actúa solo como un “paño de agua tibia” frente a una deuda total de 32 billones.
Por lo tanto, lo que propone De la Espriella solo alcanzaría para cubrir el 30 % de las deudas que tienen con clínicas y hospitales, y mantendría la falla estructural del sistema.
La decisión del 21 de junio determinará si Colombia prefiere una transformación de su estructura financiera hacia un control estatal preventivo o una restauración del aseguramiento privado a través de una inyección masiva de capital.