Bucaramanga

Así una estudiante santandereana usa la cocina para hacer heridas y vísceras de terror

La joven que elabora heridas, órganos y vísceras falsas, algunas incluso comestibles.

Vísceras humanas, sangre falsa, heridas abiertas y hasta ojos hacen parte de las creaciones de Laura Guerrero Torres, una estudiante santandereana que utiliza conocimientos de gastronomía para elaborar efectos especiales de terror.

Guerrero combina sus estudios de Gastronomía y Alta Cocina con Artes Audiovisuales. Lo que aprende en la cocina le sirve para fabricar órganos, heridas y otros elementos utilizados en proyectos audiovisuales.

Uno de sus trabajos más recientes fue en el cortometraje Líbranos del Mal, donde creó vísceras comestibles para algunas escenas. Según explicó, el reto consistía en lograr que lucieran reales ante la cámara y que pudieran ser consumidas por los actores durante el rodaje.

Su interés por este mundo comenzó cuando tenía 12 años. Junto a su hermano aprendió a fabricar máscaras, maquillaje y sangre artificial para los disfraces de Halloween. Con el paso de los años, esa afición se convirtió en una de las áreas en las que hoy enfoca su formación profesional.

Actualmente trabaja en la creación de Red Poison, un proyecto enfocado en maquillaje y efectos especiales. También espera desarrollar Cocina Roja, una iniciativa inspirada en películas, series y videojuegos de terror.

“Cuando estudiaba en el colegio aprendí este arte de los efectos especiales con látex y maquillaje. Ahí supe que me gustaba y desde entonces he convertido mi hobby en un sueño que construyo cada día”, contó la estudiante.