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La Venezuela Post Maduro: oportunidades y riesgos para Colombia

Petróleo, banca, capital de trabajo, talento humano y nuevas reglas comerciales marcaron el debate sobre el futuro de la relación entre ambos países.

La Venezuela Post Maduro: oportunidades y riesgos para Colombia

Por: Sofía González

Durante el Festival del Pensamiento, realizado en Santa Fe de Antioquia, Bruce Mac Master, presidente de la ANDI; Luis Felipe Quintero, presidente ejecutivo de la Cámara Colombo Venezolana y exviceministro de Comercio; y Oliver Wack, director general de Control Risks para Colombia y la región andina, conversaron sobre el nuevo momento que atraviesa Venezuela y las implicaciones que podría tener para Colombia desde lo económico, comercial y empresarial.

Según las cifras compartidas durante el encuentro, el intercambio comercial entre ambos países pasó de superar los 7.000 millones de dólares en 2008 a cerrar 2025 por encima de los 1.200 millones de dólares. Sin embargo, durante el primer trimestre de 2026 las exportaciones colombianas hacia Venezuela registraban una caída cercana al 8%, una señal que para los panelistas demuestra que la recuperación todavía avanza con cautela.

Aunque desde perspectivas diferentes, los expertos coincidieron en que el escenario venezolano empezó a mostrar cambios frente a años anteriores y que nuevamente comenzó a aparecer en el radar del sector empresarial.

Parte de ese nuevo momento, explicaron, está relacionado con medidas orientadas a reactivar la economía. Entre los planteamientos expuestos durante el panel se mencionaron modificaciones en normas para exploración y explotación petrolera, cambios en materia minera y decisiones encaminadas a facilitar nuevamente la conexión financiera internacional.

Sobre este último punto, los expertos señalaron que actualmente muchas empresas colombianas que exportan hacia Venezuela siguen recibiendo pagos desde bancos ubicados en terceros países, una dinámica que ha hecho más compleja y costosa la operación comercial.

Por eso, una de las posibilidades que más expectativa genera es el eventual restablecimiento de conexiones bancarias directas entre ambos países, un cambio que, según se explicó durante el panel, podría facilitar no solo el comercio sino también nuevas dinámicas de inversión.

A su vez, se advirtió que el interés ya no está concentrado únicamente en vender más. Durante el encuentro también se resaltó que Venezuela conserva parte de su infraestructura instalada y sectores que podrían volver a activarse si logran recuperar operación y atraer nuevos capitales.

En ese escenario, los panelistas señalaron que Colombia podría tener una posición favorable por dos factores concretos: capital de trabajo y recurso humano.

La apuesta, explicaron, no estaría únicamente en aumentar exportaciones, sino en participar en procesos de reactivación económica a través de operación empresarial, conocimiento técnico, capacidad de ejecución y acompañamiento en sectores que vuelvan a ponerse en marcha.

Ese panorama también ampliaría el número de sectores con posibilidades de crecimiento. Aunque hoy el intercambio entre ambos países sigue concentrado principalmente en alimentos, productos farmacéuticos y manufacturas plásticas, durante el panel también se habló de oportunidades en salud, hotelería, infraestructura, logística, transporte, energía y servicios relacionados con petróleo y minería.

Los panelistas también señalaron que será determinante para entender el rumbo económico venezolano el papel de Estados Unidos, especialmente por decisiones recientes relacionadas con actividades vinculadas al petróleo y medidas orientadas a facilitar nuevamente operaciones financieras, movimientos que fueron leídos como señales que podrían influir en el ritmo de recuperación económica y en el ambiente para hacer negocios.

Así mismo, se destacó que Colombia mantiene herramientas que podrían facilitar una mayor relación económica con Venezuela: una frontera compartida de 2.200 kilómetros, acuerdos comerciales que cobijan más de 4.000 productos, mecanismos de transporte binacional y un acuerdo de protección recíproca de inversiones que entró en vigor este año.

Aunque el intercambio comercial aún está lejos de volver a los niveles históricos entre ambos países, los expertos coincidieron en que una eventual recuperación económica venezolana podría convertirse en una oportunidad para Colombia, tanto en comercio como en inversión y participación empresarial en nuevos procesos de reactivación.